Arturito Búsquedas

martes, 20 de julio de 2010

¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!

A la memoria de todos esos seres maravillosos, que el destino quiso se fueran rápido porque no eran para este loco, este loquísimo mundo.
Rafael; José; Juan Carlos; Ulises; Rolando, y Oscar
que me honraron con su sincera y noble amistad...

A la salud de esos otros tantos amigos de fierro, con quien hemos compartido; compartimos, y seguiremos compartiendo los claroscuros de la vida...

lunes, 19 de julio de 2010

Los caminos del corazón

“Los caminos del corazón"

Cada camino es uno entre un millón.
Por ende, no hay que olvidar que un camino no es más que eso.
Si piensas que no debes seguirlo, no te quedes en él bajo ninguna circunstancia.
Un camino no es más que un camino.
Que lo abandones cuando tu corazón así te lo indique no significa ningún desaire a ti mismo ni a los demás.
Pero tu decisión de seguir esa senda o apartarte de ella no debe ser producto del temor ni la ambición.
Te advierto: examina cada camino atentamente. Pruébalo tantas veces como te parezca necesario.
Luego hazte esta pregunta: ¿Tiene corazón este camino?
Todos los caminos son iguales, no llevan a ningún lado. Atraviesan la maleza, se internan o van por debajo de ella.
Si ese camino tiene corazón, entonces es bueno. De lo contrario, no te servirá de nada.

de "Las enseñanzas de Don Juan”,
de Carlos Castaneda
(Texto seleccionado y aportado por la Sra. Noemí Fraerman)

Computadora querida...

Compu que me hiciste mal
y sin embargo te quiero;
porque sos el archivero
de mi berretín fatal.

Cuando cumpliendo el ritual
me aproximo al monitor,
disimulando el temor
que medio me paraliza,
con mi alma casi sumisa
me encomiendo al hacedor.

Astuta, cruel, despiadada,
en tu configuración,
anida un gran culebrón
o la serpiente enroscada.

Artera, vil y taimada;
apenas algún indicio
en tu página de inicio
me hace vislumbrar un sueño,
algún ícono pequeño
me revela el estropicio.

Vos estás en el jet set
y eso te ha vuelto perversa;
en cambio yo, soy un mersa
que no navega Internet.

Te pongo algún disquette,
tu luminosa pantalla
la que, entre nos, es la valla
que me tiene "a mal llevar",
me dice que no ha lugar
y que hay algo que falla.

Entre tus campos magnéticos
yo cultivo la ignorancia;
mientras vos con arrogancia,
frustrás sueños cibernéticos.

Con tus avances frenéticos,
te has hecho mucho cartel;
gente de un alto nivel
mece su sueño a tu arrullo;
a tu lao cualquier piguyo
se siente Carlos Gardel.

Si recurro a tus archivos
rastreando algún viejo verso,
me empiojan todo el esfuerzo
tus cuadros explicativos.

Me suelo poner muy chivo,
si la búsqueda fracasa;
A quién me quejo, a la NASA,
o a IBM, que te creó?
La pucha que te tiró....
cuánto mambo... qué te pasa?

Si intento escribir en Word,
me hablás de configurar
la vista preliminar
a través del monitor.

Por ¡ay! el ser payador,
me marca perfil muy bajo;
es acaso mi legajo
nada digno de tu estirpe?
Pues, permitime decirte
que te vayas al carajo.

Cuando selecciono todo
y te señalo el copiar,
ya si lo quiero pegar,
te falla algún electrodo.

Renegando codo a codo,
sos para mí un gran dilema;
pero dentro de tu esquema,
descubrí un endeble flanco:
oí decir en un banco
que se te cae el sistema.

Sos rebelde, casquivana,
me complicás el trabajo;
no sé para qué carajo
sirve tu nueva ventana.

Otra cosa que me gana
es el embrollo infernal de la letra,
y no es casual
que no acierte ni por broma.
Si yo te ordeno "tahoma"
vos escribís en "arial".

Párrafo y numeración
me suelen poner mufado,
y los bordes y sombreado
son una conjuración.

Si me meto en edición,
con lo de borrar, buscar,
seleccionar, reemplazar,
la cosa es mucho más dura;
de repetir escritura
es preferible ni hablar.

Vos sos la loba feroz
y yo el manso corderito,
y en tu complejo infinito
no logro captar tu argot.

Gran hija de "Microsoft",
me hacés delirar de bronca,
pero en el bulín, quien ronca,
soy yo, y entendelo bien:
que vuelvo a la Sylvapen
y te arrumbo en algún jonca.

Tu irreverencia me ultraja,
pero guarda con la proa,
que si me hundís la canoa
te labrarás tu mortaja.

Ajustáte bien la faja
porque el tratamiento cruel
que llevás a flor de piel
bien puede hacer que me mufe,
que agarre, te desenchufe
y andá... ¡¡cantale a Gardel!!

Enfermedades del aparato respiratorio

Neumonía
La neumonía, pulmonía o neumonitis es una enfermedad infecciosa e inflamatoria que consiste en la infección de los espacios alveolares de los pulmones. La neumonía puede afectar a un lóbulo pulmonar completo (neumonía lobular), a un segmento de lóbulo, a los alvéolos próximos a los bronquios (bronconeumonía) o al tejido intersticial (neumonía intersticial). La neumonía vuelve al tejido que forma los pulmones, que se ve enrojecido, hinchado y se torna doloroso. Muchos pacientes con neumonía son tratados por los médicos de cabecera y no se ingresan en los hospitales; esto es lo que se denomina Neumonía adquirida en la comunidad (NAC) o Extrahospitalaria. La Neumonía nosocomial (NN) es la que se adquiere durante la estancia hospitalaria después de las 48 horas del ingreso del paciente por otra causa.
La neumonía puede ser una enfermedad grave si no se detecta a tiempo y puede llegar a ser mortal, especialmente entre personas de edad avanzada y entre los inmunodeprimidos. En particular los pacientes de SIDA contraen frecuentemente la neumonía por Pneumocystis. Las personas con fibrosis quística tienen también un alto riesgo de padecer neumonía debido a que continuamente se acumula fluido en sus pulmones.

Fisiopatología
Neumonías infeccciosas
• Neumonía bacteriana
• Neumonía vírica
• Neumonía por hongos
• Neumonía por parásitos
• Neumonía atípica
• Neumonía adquirida en la comunidad
• Neumonía asociada a ventilación mecánica
• Síndrome agudo respiratorio

Neumonías causadas por agentes infecciosos o no infecciosos
• Neumonía aspirativa
• Neumonía lipoidea
• Neumonía eosinófila
• Bronquiolitis obliterante con neumonía organizativa

Neumonías no infecciosas
• Neumonía química

Los síntomas de la neumonía son causados por la invasión del pulmón por microorganismos y por la respuesta inmune del huésped. Aunque multitud de microorganismos pueden causar neumonía, en la práctica sólo unos pocos son los responsables de la mayoría de los casos. La causa más común de neumonías son los virus y las bacterias. Las neumonías debidas a hongos y parásitos son menos comunes. En las edades extremas (niños y ancianos) se puede producir un patrón especial de neumonía, llamada neumonía multifocal, la cual se caracteriza por una consolidación exudativa en diferentes áreas del parénquima pulmonar.

Virus
Los virus necesitan invadir las células para su reproducción. Normalmente los virus llegan al pulmón a través del aire siendo inhalados por la boca o la nariz. Una vez en el pulmón, los virus invaden las células de revestimiento de las vías aéreas y los alvéolos. Esta invasión a menudo conduce a la muerte celular, ya sea directamente o por medio de apoptosis. Cuando el sistema inmune responde a la infección viral provoca más daño pulmonar. Las células blancas, principalmente los linfocitos, activan una variedad de mediadores químicos de inflamación como son las citoquinas que aumentan la permeabilidad de la pared bronquio alveolar permitiendo el paso de fluidos. La combinación de destrucción celular y el paso de fluidos al alvéolo empeora el intercambio gaseoso.
Además del daño pulmonar, muchos virus afectan a otros órganos y pueden interferir múltiples funciones. La infección viral también puede hacer más susceptible al huésped a la infección bacteriana.
Las neumonías virales son causadas principalmente por el virus de la gripe, virus sincitial respiratorio, adenovirus. El Herpes es una causa rara de neumonía excepto en recién nacidos. El citomegalovirus puede causar neumonía en inmunodeprimidos.

Clasificación
Las neumonías pueden clasificarse:
• En función del agente casual: neumocóccica, neumonía estafilocócica, neumonía por Klebsiella, por Legionella, entre otros. Se trata de una clasificación poco operativa desde el punto de vista clínico
• Por el tipo de afectación anatomopatológica: neumonía lobar, neumonía multifocal, neumonía necrotizante, (absceso pulmonar) y neumonía intersticial.

• Las clasificaciones más importantes se hacen en
o Función del huésped:
 Neumonías en pacientes inmunocompetentes
 Neumonías en pacientes inmunodeprimidos

o Función del ámbito de adquisición:
1. Adquiridas en la comunidad (o extra-hospitalarias). Las más típicas son la neumonía neumocóccica, la neumonía por Mycoplasma y la neumonía por Chlamydia. Se da en 3-5 adultos por 1.000/año con una mortalidad entre 5-15 %
2. Neumonías hospitalarias o nosocomiales. Presentan mayor mortalidad que la neumonía adquirida en la comunidad. En el hospital se da la conjunción de una población con alteración de los mecanismos de defensas, junto a la existencia de unos gérmenes muy resistentes a los antibióticos, lo que crea dificultades en el tratamiento de la infección.

Clasificación pronóstica
Existen dos clasificaciones pronósticas de la neumonía o pulmonía:
• Clasificación de Fine (pneumonia severity index o PSI)
• Clasificación FALTA

Causas
La neumonía puede ser causada por varios agentes etiológicos:
• Múltiples bacterias, como Neumococo (Streptococcus pneumoniae), Mycoplasmas y Chlamydias
• Distintos Virus
• Hongos, como Pneumocystis jiroveci
En recién nacidos las neumonías suelen ser causadas por: Streptococcus pneumoniae, Staphylococcus aureus y ocasionalmente bacilos gram negativos. En lactantes (niños de 1 mes a 2 años) y preescolares (niños de 2 años a 5 años): el principal patógeno bacteriano es el Streptococcus pneumoniae, además ocasionalmente es causada por la Chlamydia trachomatis y por el Mycoplasma pneumoniae. En niños mayores de 5 años: Streptococcus pneumoniae y Mycloplasma pneumoniae. En inmunocomprometidos: bacterias gram negativas, Pneumocystis jiroveci, citomegalovirus (CMV), hongos, y Micobacterium tuberculosis. En ocasiones se puede presentar neumonías por bacterias anaeróbicas, en el caso de personas que tienes factores de riesgo para aspirar contenido gástrico a los pulmones, en este caso hay un riesgo significativo de aparición de abscesos pulmonares. En las neumonías nosocomiales: Pseudomonas aeruginosa, hongos y Staphylococcus aureus. En personas adultas: Streptococcus pneumoniae y virus influenza. en los Casos de neumonía atípica: virus, Mycoplasma pneumoniae y Chlamydia pneumoniae.

Signos y Síntomas
Los siguientes síntomas pueden estar relacionados con la enfermedad:
• Generalmente, es precedida por una enfermedad como la gripe o el catarro común.
• La Fiebre prolongada por más de tres días, en particular si es elevada.
• La frecuencia respiratoria aumentada: recién nacidos hasta menos de 3 meses >60 por minuto, lactantes >50 por minuto, Preescolares y escolares >40 por minuto, adultos >20 por minuto.
• Se produce un hundimiento o retracción de las costillas con la respiración que se puede observar fácilmente con el pecho descubierto.
• Las fosas nasales se abren y se cierran como un aleteo rápido con la respiración. (principalmente se da en niños)
• Quejido en el pecho como asmático al respirar.
• Las personas afectas de neumonía a menudo tienen tos que puede producir una expectoración de tipo muco-purulento (amarillenta), fiebre alta que puede estar acompañada de escalofríos. Limitación respiratoria también es frecuente así como dolor torácico de características pleuríticas (aumenta con la respiración profunda y con la tos). También pueden tener hemoptisis (expectoración de sangre por la boca durante episodios de tos) y disnea. Suele acompañarse de compromiso del estado general (Anorexia, Astenia y Adinamia).
• Al examen físico general es probable encontrar taquicardia, taquipnea y baja presión arterial, ya sea sistólica o diastólica.
• Al examen físico segmentario, el síndrome de condensación pulmonar es a menudo claro; a la palpación: disminución de la expansión y de la elasticidad torácica y aumento de las vibraciones vocales. A la percusión: matidez. A la auscultación: disminución del murmullo pulmonar, crepitaciones y/o soplo tubario.
• El paciente infantil tiene la piel fría, tose intensamente, parece decaído, apenas puede llorar y puede tener convulsiones, se pone morado cuando tose, no quiere comer (afagia), apenas reacciona a los estímulos. El cuadro es similar en el paciente adulto.
• En adultos sobre 65 años es probable una manifestación sintomática muchísimo más sutil que la encontrada en personas jóvenes.

Tratamiento
La mayoría de los casos de neumonía puede ser tratada sin hospitalización. Normalmente, los antibióticos orales, reposo, líquidos, y cuidados en el hogar son suficientes para completar la resolución. Sin embargo, las personas con neumonía que están teniendo dificultad para respirar, las personas con otros problemas médicos, y las personas mayores pueden necesitar un tratamiento más avanzado. Si los síntomas empeoran, la neumonía no mejora con tratamiento en el hogar, o se producen complicaciones, la persona a menudo tiene que ser hospitalizada.
Los antibióticos se utilizan para tratar la neumonía bacteriana. En contraste, los antibióticos no son útiles para la neumonía viral, aunque a veces se utilizan para tratar o prevenir las infecciones bacterianas que pueden ocurrir en los pulmones dañados por una neumonía viral. La elección de tratamiento antibiótico depende de la naturaleza de la neumonía, los microorganismos más comunes que causan neumonía en el área geográfica local, y el estado inmune subyacente y la salud del individuo. El tratamiento de la neumonía debe estar basada en el microorganismo causal y su sensibilidad a los antibióticos conocidos. Sin embargo, una causa específica para la neumonía se identifica a sólo el 50% de las personas, incluso después de una amplia evaluación. En el Reino Unido, amoxicilina y claritromicina o eritromicina son los antibióticos seleccionados para la mayoría de los pacientes con neumonía adquirida en la comunidad; pacientes alérgicos a penicilinas se dan la eritromicina en vez de amoxicilina. En América del Norte, donde la "atípica" formas de neumonía adquirida en la comunidad son cada vez más común, azitromicina, claritromicina, y las fluoroquinolonas han desplazado a amoxicilina como tratamiento de primera línea. La duración del tratamiento ha sido tradicionalmente de siete a diez días, pero cada vez hay más pruebas de que los cursos más cortos (tan corto como tres días) son suficientes. [9] [10] [11]
Entre los antibióticos para la Neumonía adquirida en el hospital se pueden incluir la vancomicina, tercera y cuarta generación de cefalosporinas, carbapenemas, fluoroquinolonas y aminoglucósidos. Estos antibióticos se suelen administrar por vía intravenosa. Múltiples antibióticos pueden ser administrados en combinación, en un intento de tratar todos los posibles microorganismos causales. La elección de antibióticos varía de un hospital a otro, debido a las diferencias regionales en los microorganismos más probables, y debido a las diferencias en la capacidad de los microorganismos a resistir a diversos tratamientos antibióticos.
Las personas que tienen dificultad para respirar debido a la neumonía puede requerir oxígeno extra. Individuos extremadamente enfermos pueden requerir de cuidados intensivos de tratamiento, a menudo incluyendo intubación y ventilación artificial.
La neumonía viral causada por la influenza A pueden ser tratados con amantadina o rimantadina, mientras que la neumonía viral causada por la influenza A o B puede ser tratado con oseltamivir o zanamivir. Estos tratamientos son beneficiosos sólo si se inició un plazo de 48 horas de la aparición de los síntomas. Muchas cepas de influenza A H5N1, también conocida como influenza aviar o "gripe aviar", han mostrado resistencia a la amantadina y la rimantadina. No se conocen tratamientos eficaces para las neumonías viral causada por el coronavirus del SRAS, adenovirus, el hantavirus, o parainfluenza virus.

Diagnóstico
El diagnóstico de neumonía se fundamenta tanto en la clínica del paciente como en resultado de Rx. Generalmente se usan la Rx de tórax (postero-anterior y lateral), analítica sanguínea y cultivos microbiológicos de esputo y sangre. La Rx de tórax es el diagnóstico estándar en hospitales y clínicas con acceso a Rx.
En personas afectadas de otras enfermedades (como SIDA o Enfisema) que desarrollan neumonía, la Rx de tórax puede ser difícil de interpretar. Un TAC u otros test son a menudo necesarios en estos pacientes para realizar un diagnóstico diferencial de neumonía

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Neumon%C3%ADa"
Categorías: Neumonía | Enfermedades del aparato respiratorio | Enfermedades infecciosas

Corría el '97...

Luciérnaga del corazón

No te asombres si te digo
a la luz de lo que siento,
te imagino entre mis brazos
aquí, ahora y todo el tiempo.

La razón perdió su rumbo
invadida por tu ángel,
amarte es la cuestión
aquí, allá y en todas partes.

Olvida el mundo si me amas,
luciérnaga del corazón,
infunde tu amor a mi vida,
valora mi humilde pasión.

Ámame sin miramientos,
reflejame en tu interior,
irradia tu luz divina,
luciérnaga del corazón.

Cautivante doblegaste,
uno a uno mis sentidos,
atenuando el dolor,
dando altura a mi destino.

En tu amor fiel y sereno
se hacen realidad los sueños,
no te asombres si te digo
amor puro por ti siento.


ARTURO ARIAS TERCEIRO - DIEGO CARBONI
21 de noviembre de 1997

lunes, 21 de junio de 2010

Cuando el "MAESTRO" canta, los 5 sentidos disfrutan....

Hagamos un trato - de Mario Benedetti

Esta es una de esas tantas obras geniales que siempre hubiera querido escribir, pero que seguramente jamás hubiese podido concebir de la forma que lo hizo este verdadero maestro....


domingo, 20 de junio de 2010

¿Por qué el 20 de junio es el Día de la Bandera?

Manuel Belgrano y la creación de la Bandera

La bandera argentina fue creada por Manuel Belgrano y enarbolada por primera vez el 27 de febrero de 1812, en la Villa del Rosario en las barrancas del Río Paraná, provincia de Santa Fe. Lugar donde hoy reside el inmenso Monumento a la Bandera.
En medio de las luchas por la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Belgrano decidió tomar los colores de la escarapela –celeste y blanco- que ya estaba en uso desde la revolución patriótica de mayo de 1810.
En el último párrafo del oficio que Belgrano envió al Gobierno Nacional aquel 27 de Febrero dice: "Siendo preciso enarbolar Bandera, y no teniéndola, la mandé hacer azul y blanca conforme a los colores de la escarapela nacional: espero sea de la aprobación de Vuestra Excelencia"...

Fue consagrada con los mismos colores "azul y blanco" por el Congreso de Tucumán el 20 de julio de 1816 y ratificada por el mismo cuerpo en Buenos Aires, el 25 de febrero de 1818.
Se enarboló por primera vez en la ciudad de Buenos Aires el 23 de agosto de 1812, en la torre de la iglesia de San Nicolás (lugar donde en la actualidad está el Obelisco).

Más de un siglo después, el Congreso Nacional sancionó el 8 de junio de 1938, una ley que fija como Día de la Bandera y lo declara feriado nacional, el 20 de junio, aniversario de la muerte de su creador, el General Manuel Belgrano.
De acuerdo a lo establecido en el decreto 10.302 del 24 de abril de 1944, la Bandera Oficial de la Nación es la bandera con sol aprobada en el Congreso de Tucumán.
Sus colores están distribuidos en tres fajas horizontales, dos azules y una blanca en el medio, en cuyo centro se reproducirá el Sol figurado de la moneda de oro de ocho escudos y de la de plata de ocho reales que se encuentra grabado en la primera moneda argentina. El color del sol es el amarillo del oro.

En 1985 la Ley 23.208 establece que "tienen derecho a usar la Bandera Oficial de la Nación, el Gobierno Federal, los Gobiernos Provinciales y del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, así como también los particulares, debiéndosele rendir siempre el condigno respeto y honor".

Homenaje a los GRANDES que hicieron la PATRIA

Manuel Belgrano

Fue un intelectual, militar, abogado, periodista y político sobresaliente. Participó en las luchas por la independencia y fue un férreo defensor de la educación libre, el sistema monárquico y un adelantado en la promoción de los derechos de la mujer y los indígenas, hasta tal punto de haber propuesto la creación de una Monarquía Inca para proteger a los americanos.
Nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770, estudió en el Colegio de San Carlos y luego en las universidades de Salamanca y Valladolid, en España. En 1793, se recibió de abogado y en 1794, ya en Buenos Aires, fue nombrado primer secretario del Consulado, con 23 años. Desde allí, fomentó la educación a través de la enseñanza de oficios. Además, fundó escuelas de dibujo, matemática y náutica. Durante las invasiones inglesas de 1806, se sumó a las milicias criollas para defender la ciudad. Desde entonces, compartió su pasión por la política y la economía con una carrera militar que lo llevó a participar de luchas liberadoras en toda América Latina. En la Revolución de Mayo, Belgrano desempeñó un rol protagónico y fue nombrado vocal de la Junta Revolucionaria y enviado de expedición al Paraguay. En su transcurso creó, el 27 de febrero de 1812, la bandera nacional.
Entre 1812 y 1813, en el norte del país, encabezó el heroico éxodo del pueblo jujeño y logró las grandes victorias de Tucumán (septiembre de 1812) y Salta (febrero de 1813).
En 1816 participó activamente en el Congreso de Tucumán, que declaró finalmente la independencia de la Argentina.
El 20 de junio de 1820 muere Manuel Belgrano, en medio de una cruenta guerra civil, muy pobre y enfermo. El Creador de la Bandera Nacional, el día anterior había entregado a su médico su reloj de oro, que era todo el bien que le quedaba, de su entrega a la Patria y a su emancipación.

Máximas Y Pensamientos Del General Manuel Belgrano

Ni la virtud ni los talentos tienen precio, ni pueden compensarse con dinero sin degradarlos.

Que no se oiga ya que los ricos devoran a los pobres, y que la justicia es sólo para aquellos.

Mis intenciones no son otras que el evitar la efusión de sangre entre hermanos.

La vida es nada si la libertad se pierde.

En vano los hombres se empeñan en arrastrar a su opinión a los demás, cuando ella no está cimentada en la razón.

El modo de contener los delitos y fomentar las virtudes es castigar al delincuente y proteger al inocente.

Quiero volar, pero mis alas son chicas para tanto peso.

Yo no sé más que hablar la verdad y expresarme con franqueza: esto me lo he propuesto desde el principio de la revolución y he seguido y seguiré así.

No busco glorias sino la unión de los americanos y la prosperidad de la patria.

Mis ideas no se apartan de la razón y justicia que concibo, ni jamás se han dirigido a formar partidos, ni seguirlos.

Lo que creyere justo lo he de hacer, sin consideraciones ni respetos a nadie.

Los gobiernos ilustrados, conociendo las ventajas que prometen el premio y el honor, han echado mano de estos principios motores del corazón humano para todas las empresas.

Deseo que todos sepan el bien para alegrarse, y el mal para remediarlo, si aman a su patria; así que nada oculto ni ocultaré jamás.

El miedo sólo sirve para perderlo todo.

¿Qué otra cosa son los individuos de un gobierno, que los agentes de negocios de la sociedad, para arreglarlos y dirigirlos del modo que conforme al interés público?

Mucho me falta para ser un verdadero padre de la patria, me contentaría con ser un buen hijo de ella.

No hallo medio entre salvar a la patria o morir con honor.

Esta paz tan estimable se compra al duro precio de la sangre y de la muerte.

Ninguna cosa tiene su valor real, ni efectivo en sí mismo,...

domingo, 30 de mayo de 2010

martes, 25 de mayo de 2010

Por el orgullo de sentirme ARGENTINO

Editorial

Este 25 de mayo, se cumplen 200 años desde la Revolución de Mayo de 1810.
¿Qué se celebra cuando se habla de Bicentenario en Argentina?
¿El nacimiento de la patria?

Decididamente, no. Con el Bicentenario celebraremos algo muy diferente.
En 1810 no existía una patria, como usualmente se nos ha enseñado. No había una patria que esperaba romper las cadenas que la unían a España.
Según las investigaciones históricas que se vienen realizando desde hace décadas, no había argentinos, ni estaba la Argentina latente en 1810. Este rinconcito del mundo era parte del imperio español que estaba en crisis desde 1808.
Esta crisis, con la invasión de Napoleón a España, terminó con la caída de la monarquía reinante y la posterior disolución del imperio.
En América, aprovechando tal coyuntura, se produjeron grandes cambios, como ser la ruptura del lazo formal con la Metrópoli.
Lo que celebramos en el Bicentenario es La “Revolución del 25 de mayo de 1810”. Un cambio político radical que se inició en Buenos Aires y se corrió como pólvora por las demás provincias y capitanías del ex Virreinato del Río de la Plata.
Los “reinos” americanos tuvieron entonces, que hacer frente a la caída de la monarquía española, y lo hicieron reclamando la recuperación del poder que les pertenecía originalmente, según sostenían sus dirigentes.

“El poder debía volver al pueblo, ya que este era el que se lo dio al Rey, pero ante la ausencia de este, la soberanía sobre los territorios debía volver a los territorios en sí”.

Esa premisa constituía, un derecho y un deber para los pueblos de darse su propio gobierno. Esta idea es la que llevó a la Revolución de Mayo. Que tras ésta, se transformó en que la soberanía era del pueblo. Así finalmente, se llegó a la idea de república, en la que el poder legítimo no descansa sobre un monarca, sino sobre la voluntad del pueblo y sobre la igualdad y libertad de sus integrantes.
Esto fue un avance a todas luces, ya que en Europa estaban volviendo a las monarquías absolutistas, y aquí se planteó una ruptura total con el pasado colonial. Todavía no existía un estado consolidado, no existía Argentina, pero sí la puesta en práctica de un tipo de gobierno republicano.
Pasaron muchos años, y muchos intentos conflictivos que abrieron diversos caminos hacia la construcción nacional, con éxitos y fracasos
La nación argentina vería su nacimiento recién en 1853, cuando los estados provinciales de nuestro actual territorio sellaron una unidad federal con la constitución que hoy todavía nos rige.

Por todos los que desde los primeros años del Siglo XIX alimentaron y concibieron ese sueño de LIBERTAD; de REPÚBLICA; de PATRIA.
Por todos los que sumaron esfuerzos y lucharon a brazo partido para llegar a darle vida a la NACIÓN ARGENTINA en 1853.
Por todos los que fueron llegando desde ese momento, y depositaron todo un bagaje de ilusiones y anhelos en estas tierras, realizando un aporte invalorable a favor de su engrandecimiento.
Por todos nuestros ascendientes,
vivamos con HONOR Y ORGULLO el SER ARGENTINOS.
En buen romance:
¡OJUREMOS CON GLORIA VIVIR!

Arturo Arias Terceiro
Buenos Aires, mayo 25 de 2010

domingo, 2 de mayo de 2010

Prevención contra el H1 N1

Entrevista a la Doctora Vinay Goyal.

Los únicos accesos de entrada al virus de la influenza H 1N1 son las fosas nasales, la boca y la garganta. Es casi imposible no contagiarse con H1N1, a pesar de todas las precauciones. El contacto con el virus no es tanto el problema, como su proliferación.
Mientras usted aún esté sano y no muestre ningún síntoma de H1N1, a fin de prevenir la proliferación, agravamiento de los síntomas y desarrollo de infecciones secundarias, siga estos simples pasos, que no destacan en las comunicaciones oficiales, y que se pueden poner en práctica, en lugar de enfocarse en cómo almacenar N95 o Tamiflú.

1. Lavarse las manos con frecuencia.

2, Resista la tentación de tocarse la cara, cualquier parte de la cara, a menos que vaya a comer o bañarse.

3. Haga gárgaras dos veces al día con agua de sal tibia (use Listerine si no confía en la sal). H1N1 permanece en la garganta y en la cavidad nasal dos o tres días después del contagio, y luego muestra sus síntomas característicos. Simples gargarismos previenen su proliferación. Las gárgaras con agua de sal tienen el mismo efecto en un individuo sano que el Tamiflú en una persona infectada. No subestime este simple, baratísimo y poderoso método preventivo.

4. Limpie sus fosas nasales al menos una vez al día con agua de sal tibia- Sonarse fuerte una vez al día y limpiar la nariz con cotonetes humedecidos en el agua de sal tibia. Es muy efectivo y disminuye la población viral.

5 Refuerce su sistema inmunológico con alimentos ricos en vitamina C. Si toma un suplemento de vitamina C, cerciórese de que también contiene Zinc, que estimula su absorción.

6. Beba muchos líquidos tibios, te, café, etc, tanto como pueda. Beber líquidos tibios tiene el mismo efecto de las gárgaras, pero en sentido inverso. Llevan los virus al estómago, en donde no pueden sobrevivir, proliferar o causar algún daño.

La doctora Vinay Goyal es especialista en terapia intensiva y en tiroides. Tiene veinte años de experiencia clínica y ha trabajado en instituciones como el Hospital Hinduja, en el Hospital Bombay, en el Hospital Saifee, en el Tata Memorial, etc. Actualmente encabeza el Departamento de Medicina Nuclear y la Clínica de la Tiroides en el Centro de Cardiología y Crisis en Riddhivinaya, en Malad

¡Juanito para todo el mundo!

Juanito de Buenos Aires

Juanito Bellmonstro, es uno de los más reconocidos Play Boys
De la noche de Buenos Aires. Su fama es internacional, sabida es su debilidad por las bombas de papa, los licuados de banana, la leche chocolatada, y sus memorables Romances
para madres, hijas, abuelas, y tías solteronas.
La temporada invernal es una de las predilectas de nuestro amigo Juanito. En esa época del año, es muy común encontrarlo haciendo el circuito Bariloche - Las Leñas - San Martín de los Andes, a dedo, al menos dos veces al mes.
Como todo personaje de la farándula, frecuenta lugares selectos de esa región, compartiendo su tiempo con selectas amistades, tales los casos de los caraduras que lo acompañan en Bariloche, en las largas veladas del Café del Nahuelito.
Todos los viernes, alrededor de las diez y media de la noche, pasa
a buscar a Juanito, su amigo el abogado Adrián delaserres; juntos van a la Clínica
“Colesterol y Tiroides”, propiedad de otro de sus amigotes, el Médico Anestesista
Diego Martiniano Fugazzetta. Desde allí, se encaminan los tres hacia el Café del Nahuelito, donde los aguardan otros dos personajes del grupo, el Analista de Sistemas Alonso Delfrizer, y el Economista Salvatore oaky.
Envueltos en un clima de cordial camaradería, comienzan la noche con chocolate, churros, tortas caseras y licor de crema al whisky. Se suceden los temas y las preguntas, como por ejemplo ésta de Juanito:
-¿Che Salvatore, así que por tu barrio hay muchos problemas policiales? ¿Hay muchos asesinatos, verdad?
-La verdad que sí, la situación está muy complicada Juanito. Ayer por ejemplo estaba almorzando en el restaurante del Lago Gutierrez, y un cliente mató de dos balazos al mozo porque le sirvió la sopa fría.
-¡Eehhh, qué barbaridad! ¿Y vos viste todo Salvatore? -Preguntó alarmado Fugazzetta.
-No Fugazzetta, yo no pude ver nada. Yo en ese momento estaba estrangulando al cocinero.
Esta anécdota despertó por demás la intranquilidad y el apetito del doctor Fugazzetta, quien mientras hacía los comentarios sobre el tema, se terminaba de un bocado media torta Galesa.
En mitad de la noche, Juanito y sus amigos dejaban atrás el chocolate, los churros, las tortas caseras, y el licor de crema al whisky, para pasar a las masas secas, una “isla flotante”, un postre de cerezas al Marrasquino, y diferentes licores, anís, tía María y algunas botellas de grapa.
Juanito abrazado a la botella de grapa cual si fuera una apetecible tía solterona, contaba lo acontecido en Buenos Aires unas mañanas atrás.
Resulta ser que estaba ayudando a su abuela en los quehaceres domésticos y preparando unos ravioles con salsa de queso, cuando llamaron a la puerta.
Es para destacar que Juanito cuando se halla entregado a las tareas hogareñas, se le da por patinar. Por eso es que se dirigió a atender la puerta montado en los patines de tela que la abuela utiliza para entrar a la habitación. Al observar por la mirilla vio a sus amigos del Club de Leones, y pensó:
-¡Zas!, los del Club de Leones. Seguro que vienen a tirar la manga. Bueno les voy a abrir, a ver si les puedo dar una mano.
-¡Juanito Bellmonstro! Qué gusto volver a verte -Dijeron a coro los visitantes.
-Bernardo y Hernando Devaldi, cómo les va tanto tiempo.
-Bien bien Juanito, vinimos acá nomás, y decidimos pasar a saludarte -Dijo don Bernardo al tiempo que agregó:
Te cuento, vinimos con Hernando al Hospital Francés, porque me entregaron unos audífonos nuevos que son una barbaridad. Son lo último de lo último, tienen una sensibilidad increíble, y me permiten escuchar el aleteo de los pájaros que están en los árboles de la vereda de enfrente.
-¡Sensacional! Y dígame una cosa don Bernardo, ¿le salieron muy caros?
-¿La hora? Son las doce y media, pero no te preocupes Juanito, no te vamos a robar mucho tiempo -Respondió don Bernardo.
-Esteee, cómo se llama, sabés que queríamos preguntarte Juanito, cómo se llama, estamos equipando un asilo de ancianos, cómo se llama, y cómo vos siempre sos un colaborador de fierro, cómo se llama, queríamos ver si tenés algo para donar al geriátrico -Preguntó don Hernando.
Juanito frunció el ceño, meditó un instante, y finalmente acotó:
-¡Siii como no! Enseguida les traigo a la abuela.
Avanzaba la noche, avanzaba el número de botellas vacías, y avanzaba el Doctor Fugazzetta a paso redoblado sobre las masas secas y el postre de cerezas, al tiempo que tomaba la palabra.
Relataba que Una tarde se encontraba atendiendo en su consultorio particular, cuando recibió la visita de una vecina que venía con su nieto.
Si bien la pediatría no era la especialidad de Fugazzetta, la señora era conocida de la familia, e insistía para que viera al pequeño.
El niño de cinco años, presentaba severísimos problemas de conducta. Fugazzetta le dijo a la abuela que los dejara a solas en el consultorio unos minutos. La mujer abandonaba
el lugar, mientras veía con preocupación, como su nieto Facundo, se divertía pateando en los tobillos al doctor, y pegándole en la barriga.
A la media hora el doctor Fugazzetta salió del consultorio, y le dijo a la abuela de Facundo:
-Listo señora. Tengo la solución para el problema que nos aqueja.
-¿Si doctor? Dígame, ¿cuál es?
-De inmediato me va a una bicicletería, y le compra la bicicleta más linda y moderna a Facundito.
-Bárbaro. Y escúcheme una cosa doctor Fugazzetta, ¿usted cree que con una bicicleta el nene va a estar más tranquilo?
-No se. ¡Pero por lo menos se va a ir a joder más lejos!
El Benemérito Doctor hizo un paréntesis en su alocución, suspiró con resignación, y dijo:
- A mí todas estas cosas me dan que pensar, y si pienso me ataca la ansiedad, y si me ataca la ansiedad...
Si al doctor Fugazzetta lo ataca la ansiedad, lo ataca en serio, y como prueba de ello vasta con imaginar la suerte que corrió la “isla flotante”, la cual terminó sumergida en las profundidades de su abdomen.
Juanito repentinamente, interrumpió la meditación de Alonso Delfrizer...
-Alonso, amigo mío, algo te tiene preocupado.
-Si “Juano”. No sé adonde voy a ir a dormir esta mañana.
-¡Ehh! ¿Por qué Alonso? ¿Qué ocurrió? -Preguntó Salvatore.
-Mi esposa me echó de la casa. Todo por culpa de mi suegra “la catarata del Iguazú”.
-¿“catarrata del Iguazú”? Jua jua juaaaa, ¿porr qué la llamás así? -Dijo Delaserres en avanzado estado etílico.
-Porque es una vieja cascada. Les cuento, todo empezó ayer por la tarde, cuando mi hijo Juan Pablo me preguntó qué era la reencarnación. Yo me puse a explicarle, y la jovata, como siempre está con las antenas encendidas, se tuvo que meter en la conversación...
-¿Cómo es eso? ¿Cómo es eso que le explica al niño Alonso?.
-Le estoy explicando qué es la reencarnación suegra. Le cuento que la reencarnación, es la vuelta a la vida, y que esa vuelta es del alma y lo hace en otra persona; o bien, como creían los budistas que una persona podía reencarnarse en un animal.
-¡Qué interesante! ¡Qué interesante Alonso! Yo sabía que buscando, buscando y rebuscando, algo en usted se podía rescatar.
Ahora veamos, a ver si entendí. Usted dice que la reencarnación es la vuelta a la vida de
alguien en otra persona, o en algún otro tipo de ser viviente, ¿no es así?
-En efecto suegra, algo así.
-Bien, entonces de acuerdo con lo que usted dice, yo puedo morirme y volver a la vida reencarnada en una serpiente. ¿No es cierto?
-¡Nooo suegra, dos veces lo mismo no vale!
La vieja se puso histérica, para peor Juan Pablo cuanto más chiflada se ponía, más se le reía en la cara, y eso la enfurecía.
-Te pasaste Alonso, jua jua juaaaa y no te hagás drrama, te venís a dorrmirr a casa, hasta que a tu esposa se le pase el enojo -Expresó alborozado Delaserres.
-Bueno muchachos, son las seis y media de la mañana, llegó la hora de desayunar. Yo invito, así que marchen unos tazones de chocolate bien caliente con unas copas de tequila, y facturas surtidas -Dijo Juanito.
Todos aceptaron el convite de Juanito. Todos a excepción del doctor Fugazzetta, quien se excusó diciendo:
-Yo te lo agradezco en el alma Juanito, pero a mí, me quedaron picando los ravioles con salsa de queso de los que hablaste hace un rato. Por eso les voy a pedir a los de la cocina, si me pueden preparar aunque sea un plato de moños con manteca.
Cerca de las ocho de la mañana, culminó la reunión de Juanito Bellmonstro y sus amigotes en el Café del Nahuelito. El día estaba frío y algo nublado. Zigzagueando, cantando, y abriéndose paso entre la nieve que cubría las calles y las veredas, se los podía ver cruzando la plaza del Centro Cívico, a Juanito y al doctor Delaserres. De frente a ellos y aproximadamente a media cuadra, venía paseando un majestuoso perro San Bernardo, el que tenía colgado al cuello un barrilito de coñac. Juanito al verlo, le dijo a Delaserres:
-Che mirá Delaserres, ahí viene el mejor amigo del hombre!!
Ante tal apreciación, el Doctor Delaserres concluyó:
-¡Faaahhhh! Sí, jua jua juaaaaa, y viene con un perrrro jua jua juaaaaa!!!!!!

Leo Lígori

miércoles, 20 de enero de 2010

La pareja del año...

La pareja del año

Para La Nación Sábado 2 de Enero de 2010
Mario Vargas Llosa

Mi amiga Kathrin Holzach, alemana de nacimiento, argentina de adopción y ciudadana del mundo, me envía desde Nairobi una historia que me ha conmovido hasta
los huesos. Ocurrió tal como la cuento, sigue ocurriendo todavía y parece uno de esos relatos navideños que se cuentan en las familias para que aleccionen
a los niños y los induzcan a ser buenos, obedientes y felices.
Hace pocos años, a fines de diciembre de 2004, el litoral de Kenya padeció un maremoto que devastó vidas y haciendas, destruyó aldeas y bosques y causó
grandes perjuicios económicos al país africano. Una de sus víctimas fue un muy joven hipopótamo de pocos meses de edad y trescientos kilos de peso llamado
Owen, al que las aguas desbordadas arrastraron a lo largo del río Sabaki hasta precipitarlo en el océano Indico, de donde las olas encrespadas y las corrientes
enloquecidas por el huracán lo devolvieron al continente, dejándolo varado, y sin duda aterrado y exhausto, en las afueras de Mombasa. Para su fortuna
allí lo encontraron unos voluntarios de la reserva natural de Lafarge Park, vecina de aquel puerto keniano, que se esforzaron por quitarle el susto y entonarlo.
Pero no pudieron devolverle a su madre, que previsiblemente pereció o se extravió en el cataclismo.
Los hipopótamos tienen una arraigada vocación familiar y las crías viven pegadas a sus progenitoras los primeros cuatro años de vida. Ni corto ni perezoso,
Owen, el huérfano, encontró pronto una madre adoptiva que sustituyera a la que perdió. La ecologista Paula Kahumbu, que dirige Lafarge Park, se quedó muy
sorprendida cuando advirtió que, entre todas las féminas de la reserva, Owen había elegido para cumplir esta función a una gran tortuga ya centenaria,
y que ésta había asumido sus funciones maternales con cariño y responsabilidad. Desde entonces, madre e hijo son inseparables. Nadan, comen y duermen juntos
y cada vez que alguien, animal o ser humano, se aproxima a la tortuga, el pacífico Owen se enfurece y lanza un bufido que arranca de los árboles a los
pájaros del contorno.
La enternecedora historia a mí no me sorprende mucho. Hace una punta de años estuve un semestre enseñando en la Universidad George Washington, de Saint
Louis, Ohio. Frente al departamento en que viví había un Parque Zoológico muy bello, donde me iba a caminar en las mañanas. Allí descubrí un hipopótamo
recién nacido -rosado, feote, simpático y sonsón- con el que hice excelentes migas. Adivinó tal vez mi vieja debilidad por los hipopótamos y juraría que
se alegraba al verme aparecer cada mañana cuando me acercaba a darle los buenos días. Jugaba con su madre chapoteando en el agua y ella le daba unos ruidosos
lengüetazos de amor maternal abriendo de par en par la enorme jeta.
Los hipopótamos son seres benignos, indefensos, hedonistas y soñadores. No les gusta hacer la guerra, sino el amor. Sus agarrones a la hora del sexo son
espectaculares. Viéndolos trabados, un desprevenido creería que se están matando, pero, en verdad, están gozando de lo lindo. Es emocionante verlos revolcarse
en el fango con alegría infantil o esperar horas de horas, con infinita paciencia, a que algún picaflor o mariposa se les meta a la boca y puedan así añadir
alguna novedad a su herbívora dieta, pues su estrecha garganta sólo les permite tragar pescaditos o pajarillos diminutos.
También me inspiran gran simpatía las tortugas, las pequeñas y las grandes, las terrícolas y las acuáticas. A estas últimas las vi una vez, en los años
setenta, salir a desovar a una playita del río Marañón, una noche de luna en la Amazonía, y el espectáculo era delicado y hermoso.
Una vez intenté regalarle una pequeña tortuga a mi hijo menor. Gonzalo era un niño tan urbano que, cuando tuvo al animalito entre sus manos, lo frotó varias
veces contra el suelo para que echara a rodar, como los automóviles con cuerda. La lenta criatura desaparecía a veces muchos días entre las buganvillas
y helechos del jardín. Y podía estarse horas sin sacar su cabecita legañosa del caparazón. Pero cuando lo hacía, atraída por un trozo de lechuga o de galleta,
masticaba con infinita calma y sus ojos despedían una luz de conformidad, sabiduría y contento con la vida que resultaba envidiable. La pobre tuvo un trágico
fin. Salimos de viaje y al volver, una semana después, la encontramos muerta, patas arriba. Nunca tratamos de averiguar cuál de los niños de la casa la
había puesto en esta postura sin sospechar que ella sola nunca podría enderezarse.
La historia de Owen y su madre adoptiva tiene su moraleja, por supuesto. ¿No es una vergüenza que dos animales pertenecientes a especies tan distintas como
tortugas e hipopótamos puedan convivir, relacionarse y quererse, y que los estúpidos bípedos humanos se entrematen como salvajes apenas descubren entre
ellos diferencias a menudo insignificantes? Si uno pasa revista a las guerras, genocidios, matanzas más sangrientas de los últimos años, comprueba que
las pasiones homicidas detrás de las peores tragedias colectivas se desencadenan entre comunidades muy próximas, cuyas rivalidades se fundan en distinciones
de doctrina religiosa, ideología política o costumbres étnicas que resultan esotéricas para quien no las vive desde adentro.
La idea de que el ser humano es superior al animal porque consta de razón y, según los creyentes, de alma, es un parti pris vanidoso e injusto si consideramos la conducta de unos y otros en relación con su prójimo. Por lo general, los animales sólo matan para procurarse el sustento y asegurar su supervivencia. Muy rara vez se atacan entre familias o individuos de la misma especie o por el puro placer de matar.
Los seres humanos matan la mayor parte de las veces -si juzgamos a la luz imparcial de la razón- por menudos apetitos, fanatismos, intolerancias, perversiones,
egoísmos, y quienes desatan las guerras y matanzas suelen padecer en estos desenfrenos tanto como sus víctimas.
Los prodigiosos avances científicos y técnicos que el conocimiento ha permitido han alcanzado logros notables en el campo de la salud, la educación, el
aprovechamiento de la naturaleza. Pero también han ido equipando a la humanidad con un arsenal tan desmedido de armas de destrucción masiva que sólo una
parte de él sobraría para acabar con toda forma de vida en el planeta.
El desarrollo y el progreso -notables, sin duda- nos han ido acercando cada vez a un abismo de violencia y descomposición del que ya somos bastante conscientes
y, sin embargo, ningún gobierno, de la índole que sea, parece seriamente decidido a actuar en consecuencia.
Por eso, si alguien me preguntara, en una de esas encuestas que suelen hacer los diarios y revistas, por el personaje más importante del año 2009, yo no
escogería a nadie de la triste especie a la que pertenezco, sino al hipopótamo Owen y a la tortuga que hace las veces de su madre, ejemplos, desde hace
cinco años, de sabiduría, solidaridad y amor que los beligerantes humanos deberían imitar.

Copyright Todos los derechos reservados
(Aporte de la Sra. Adela Belmonte)

Buenos recuerdos...

viernes, 16 de octubre de 2009

Día Mundial del Bastón Blanco

15 de octubre, día mundial del bastón blanco

Es importante hacer un poco de historia para recordar cuales fueron los orígenes del bastón el cual hoy homenajeamos.
En el año 1925 la escritora y activista social estadounidense Hellen Keller conmocionó la Convención Anual de la Asociación de Leones al relatar las dificultades de las personas ciegas para transitar. Por eso en 1930 George Benham, presidente del Club de Leones de Illinois, diseñó un bastón blanco con extremo inferior rojo, que se hizo universal. Pero el bastón blanco que se usa en la actualidad fue creado en 1946 por el oftalmólogo Richard Hoover.
Todo se inició durante el siglo XX cuando se comenzó seriamente a tratar de proporcionar a las personas ciegas medios seguros y confiables para desplazarse independientemente. Las autoridades militares de Estados Unidos desarrollaron un proyecto para la rehabilitación de los ciegos de la Segunda Guerra Mundial en el hospital General de Valley Forge (Pensilvania). El director del reacondicionamiento físico, el sargento, más tarde teniente y luego famoso oftalmólogo Richard Hoover, observó a los hombres ciegos arrastrarse por los corredores con sus bastones de madera sin llegar a ninguna parte, y pensó que esos hombres no necesitaban un bastón que los sostuviera, sino más bien una antena receptora de mensajes.
Hoover y su equipo comenzaron las investigaciones, con palos más largos y livianos, hasta que construyeron el bastón prototipo y fijaron las técnicas, constituyendo lo que hoy es la base de los programas actuales de orientación y movilidad.
En el año 1965, en una reunión efectuada en Colombo-Ceylan (República de la India), el Consejo Mundial para Bienestar de los Ciegos estableció que todos los 15 de octubre se recuerde el Día Mundial del Bastón Blanco de Seguridad.
Sin embargo, es necesario precisar hoy, que en la República Argentina, existe una ley, la N° 25.682 que dice que se adopte, en todo el territorio de la República Argentina, como instrumento de orientación y movilidad para las personas con baja visión, el uso del bastón verde.
Esta ley fue sancionada el 27 de noviembre de 2002 y promulgada el 27 de diciembre del mismo año.
Dicha Ley menciona que el bastón verde tendrá iguales características en peso, longitud, empuñadura elástica, rebatibilidad y anilla fluorescente que los bastones blancos utilizados por las personas ciegas.
El bastón sea del color que fuese, se convierte en un símbolo de gran importancia, tanto para el individuo que lo porta como para su entorno.
Todos nosotros tenemos la gran responsabilidad de ser los difusores de cómo puede la sociedad ayudar a un ciego, sin olvidar el respeto y la tolerancia.

Prof. Amelia Domínguez

miércoles, 7 de octubre de 2009

Yoyó y Egoísmo....

Yoyó y egoísmo‏

Visitando la hermosa Provincia de Córdoba en pleno verano, llegué junto a mi familia para acampar a orillas de un río cristalino. Nos instalamos en un camping que lucía un fondo de imponentes sierras, cubierto de sauces llorones y coloridas carpas. Recordamos el privilegio que tuvieron los “comechingones”, los aborígenes originarios de esas tierras. El cielo parecía nublado por el efecto de las parrillas y el aroma inconfundible del asado criollo.

Al pasear por la Ciudad y, como es natural, los niños pidieron cuanta cosa pudieron ver y, lamentablemente, mi esposa cedía. A Juanma se le ocurrió un yoyó espacial, que al girar destellaba luces y le compraron seis a pesar de destacarse por su egoísmo. Luego de ingerir desaforadamente una docena de alfajores, utilizó la caja para guardar los juguetes.

Mucha gente disfrutaba la noche estrellada. Juan Marcelo se durmió en una reposera abrazando los yoyós y su hermanita Évelin, aburrida de sus muñecos le sacó uno en forma sigilosa. El dueño se despertó y como buen hermano mezquino, se lo arrebató, emitiendo los epítetos de rigor. Intervine como padre educador y, una vez más, le reiteré los conceptos de la solidaridad y lo malo que resulta ser egoísta.

Más tarde, a mi hijo lo venció el sueño y la pequeña repitió la acción, pero esta vez tomó dos yoyós y se alejó velozmente detrás de unos arbustos dando rienda suelta a su ilusión.

En ese sombrío lugar se lucía con los juguetes luminosos mientras que, sin saberlo, era observada por dos niños acompañados por su abuela, que concentraron su mirada en el movimiento de las luces. Pudieron divisar la silueta de la niña a contraluz, al mismo tiempo que un reproductor de discos compactos fallaba, emitiendo un sonido estridente. Todo ello produjo un cuadro de pánico bajo un enorme alboroto. Invadidos por el pánico, los oportunos curiosos comenzaron a correr y gritar.

La cercanía con el cerro Uritorco mantenía a la gente sugestionada con los OVNIS, y cundía la psicosis extraterrestre.

Nosotros hicimos comentarios jocosos sobre ese hecho ridículo, mientras tentados de risa nos acomodábamos para dormir.

Una vez que estuvimos reposando, nos sorprendió una potente iluminación que traspasaba la carpa, acompañada por un bullicio saturador. Enmudecí tratando de retractarme por las burlas hechas sobre los OVNIS. Aquello resultó ser una invasión de periodistas y cámaras, secundados por curiosos escuchando una infinidad de macanas sin sentido que vociferaba un Pai cordobés, quien manejaba muy bien su negocio vendiendo “fantasías marcianas” a los visitantes. Hablaba con un acento insólito, mezcla de portugués y comechingones.

Nos hacían miles de preguntas, hasta que pude entender que nos trataban como extraterrestres porque a Évelin, mi hija, la vieron descender de una extraña nave espacial con luces que zigzagueaban velozmente, según declaraba una anciana y sus nietos, jurándolo por todos los dioses y los finados.

Mi esposa irrumpió con una crisis nerviosa con llantos, entonces comentaban que ese ser tenía hábitos similares a un humano femenino.

Juanma a causa del atracón con alfajores de chocolate, tuvo una reacción alérgica con erupciones, y algún audaz intentó tocarlo queriendo saber como era la piel del marcianito, otros tendieron un cerco con cintas para evitar posibles contaminaciones. Mientras tanto el Pai Comechíng ofrecía en forma convincente el “Sagrado Talismán” traído del Triángulo de las Bermudas, protector del Uritorco y malas ondas del mas allá.

Frente a la carpa teníamos un viejo cráneo vacuno como asiento, y Un grito del público irrumpió: ¡Se morfan las vacas enteras! Se comerán todo el ganado, comentaban observando a mi esposa, un poco gordita. Buscando una solución me dirigí al nefasto Pai, quien hizo unos ritos macumberos, danzó, gritó y otras payasadas hasta que extendió su mano para saludarme, pero yo lo tomé del cuello y le dije:

- Esto es obra tuya, ¡Pai garqueti! ¡Arreglalo o…!

- Mí ser intérprete ovniólogo. ¿Qué querer de terrícolas?

- Ya te conozco, Comechín. Antes de llegar reventé un neumático con un clavo miguelito y justo, ¡justo apareciste vos! Luego de la reparación me entregaste el vuelto con billetes falsos.

- Usted confundir humanos. Yo no ser, no saber.

- Además, al entrar al camping me cobraste las entradas vestido de guardaparque, y luego tuve que pagarlas de nuevo, pero en serio. ¡Estafador!

- Usted confundir… ¡yo jurar! Yo ser Pai galáctico, no truchar.

- ¡Basta, sos más cordobés que la peperina, Comechíng Garqueti! La justicia te busca por atorrante, punguista, chorro, falopero, estafador y otras yerbas.

- ¡Blasfemias! ¿De qué galaxia ser usted?

- Miráaa… Yo soy un tipo honesto ¡Y se terminó! Si en dos minutos no arreglás el lío que hiciste, yo perderé mis vacaciones, pero vos perderás el cuello. ¿Me entendés?

El Pai Comechíng se dirigió a sus seguidores con todos los gestos de la inverosímil religión, y mientras nos señalaba, manifestó: “Estos seres ser divinos, dignos de ser recibidos en la tierra, ser salvadores. Tenéis que darles diezmo, dotes, joyas, tesoros…”.

Lo interrumpí con indignación y tantos puntapiés hasta que se alejó persignándose ante su talismán marciano. Nos abrazamos en familia festejando que todo había terminado, hasta dormirnos en paz.

Al amanecer aparecieron varios bultos frente a la carpa con dinero y objetos de valor. Los chicos gritaban:

- ¡Milagro Marciano! ¡Nos hicieron millonarios! ¡No iremos más a la escuela!

Me sentí confundido al pensar si esos valores fueron producto del manejo colectivo de la ignorancia por Comechíng o realmente fue una obra de los marcianitos, pero seguro que no era para nosotros. Nos dirigimos al Hospital de Niños y entregamos todo como donación. Mis hijos no podían permanecer ajenos a la solidaridad ni ser menos que los marcianos, y Évelin lamentando no tener los útiles escolares, cedió su muñeca Barbie. Juan Marcelo recapacitó, su egoísmo se derritió al ver tantos chicos ansiosos, y llorando de emoción, les donó una caja de 12 alfajores de chocolate… pero conteniendo un yoyó luminoso, claro.



Autor: © Edgardo González. Buenos Aires, Argentina.

Ciegotayc@hotmail.com


Extraído de la revista virtual “Esperanza”, octubre 2009

miércoles, 29 de julio de 2009

viernes, 3 de julio de 2009

Otra canción de amor...

Otra canción de amor

Es difícil ser ecuánime
en las cuestiones del corazón,
yo intenté fijarle límites
a nuestra relación.

(Pero sucede que...)

No soy bueno en geografía,
y demarcando soy peor,
es por eso que he caído
en las redes de este amor.

Quiero que me des tu amor,
yo te daré mi vida;
quiero que seas el sol
que seque el llanto de los malos días.

Quiero que puedas sentir
que entre los dos no habrá nunca un final,
que juntos podremos llegar
así a cambiar la historia.

Gritando hasta despertar,
a aquél que las sabe todas,
crecer no implica variar tallas,
sino brindarse a toda hora.

Vivir es algo sensorial,
vivir es dar, soñar, amar;
quiero que me des tu amor,
yo te daré mi vida.

Es difícil ser ecuánime
en las cuestiones del corazón,
yo intenté fijarle límites
a nuestra relación.

El intento quedó en eso,
un raro ángel me envolvió,
tu alma es vida y cobró cuerpo
en otra canción de amor.

ARTURO ARIAS TERCEIRO
18 de junio de 1997

Información distribuida por la Organización Mundial de la Salud - GRIPE "A"

Buenos Aires 01 de Julio de 2009.


GRIPE PORCINA


PREGUNTAS Y RESPUESTAS:
1- ¿Cuanto tiempo dura vivo el virus porcino en una manija o superficie lisa?
Hasta 10 horas.

2. - ¿Que tan útil es el alcohol para limpiarse las manos?
Vuelve inactivo al virus y lo mata.

3.- ¿Cual es el medio de contagio más eficiente de este virus?
La vía aérea no es la mas efectiva para transmisión del virus, el factor más importante para que se fije el virus es la humedad, (mucosa de la nariz, boca y ojos) el virus no vuela y no alcanza mas de un metro en distancia.

4.- ¿Es fácil contagiarse en los aviones?
No, es un medio poco propicio para contagiarse.

5.- ¿Como puedo evitar contagiarme?
No llevarse las manos a la cara, ojos nariz y boca. No estar con gente enferma.
Lavarse las manos más de 10 veces al día.

6.- ¿Cual es el período de incubación del virus?
En promedio de 5 a 7 días y los síntomas aparecen casi de inmediato.

7.- ¿Cuando se debe de empezar a tomar medicamento?
Dentro de las 72 horas los pronósticos son muy buenos, la mejoría es del 100%

8.- ¿Cual es la forma como entra el virus al cuerpo?
Por contacto al darse la mano o besarse en la mejilla y por la nariz,
boca y ojos

9.- ¿El virus es letal?
No, lo que ocasiona la muerte es la complicación de la enfermedad causada por el virus, que es la neumonía

10.- ¿Qué riesgos tienen los familiares de la gente que ha
fallecido?
Pueden ser portadores y formar una cadena de transmisión.

11.- ¿El agua de las piletas transmite el virus?
No porque contiene químicos y esta clorada

12.- ¿Qué hace el virus cuando provoca la muerte?
Una cascada de reacciones como deficiencia respiratoria, la
neumonía severa es la que ocasiona la muerte.

13.- ¿Cuando se inicia el contagio, antes de los síntomas o hasta que se presenten?
Desde que se tiene el virus, antes de los síntomas

14.- ¿Cual es la probabilidad de recaer con la misma
enfermedad?
Del 0%, porque quedas inmune al virus porcino.

15.- ¿Donde se encuentra el virus en el ambiente?
Cuando una persona que lo porta estornuda o tose, el virus puede quedar en las superficies lisas como manijas, dinero, papel, documentos, siempre y cuando haya humedad. Ya que no se va a esterilizar el ambiente se recomienda extremar la higiene de las manos.

16.- ¿El virus ataca más a las personas asmáticas?
Si, son pacientes más susceptibles, pero al tratarse de un nuevo germen todos somos igualmente susceptibles.

17.- ¿Cual es la población que esta atacando este virus?
De 20 a 50 años de edad.

18.- ¿Es útil el cubre bocas?
Hay algunos de más calidad que otros, pero si usted está sano es contraproducente, porque los virus por su tamaño lo atraviesan como si éste no existiera y al usar la máscara, se crea en la zona de la nariz y boca un microclima húmedo propicio al desarrollo viral: pero si usted ya está infectado úselo para NO infectar a los demás, aunque es relativamente eficaz.

19.- ¿Puedo hacer ejercicio al aire libre?
Si, el virus no anda en el aire ni tiene alas.

20.- ¿Sirve de algo tomar Vitamina C?
No sirve de nada para prevenir el contagio de este virus, pero ayuda a resistir su ataque.

21.- ¿Quien está a salvo de esta enfermedad o quien es
menos susceptible?
A salvo no esta nadie, lo que ayuda es la higiene dentro de hogar, oficinas, utensilios y no acudir a lugares públicos.

22.- ¿El virus se mueve?
No, el virus no tiene ni patas ni alas, uno lo empuja a entrar adentro del organismo.

23.- ¿Las mascotas contagian el virus?
Este virus NO, probablemente contagian otro tipo de virus.

24.- ¿Si voy a un velorio de alguien que se murió de este virus
me puedo contagiar?
NO.
25.- ¿Cual es el riesgo de las mujeres embarazadas con este
virus?
Las mujeres embarazadas tienen el mismo riesgo pero es por dos, si pueden tomar los antivirales en caso de contagio pero con estricto control médico.

26.- ¿El feto puede tener lesiones si una mujer embarazada se
contagia de este virus?
No sabemos que estragos pueda hacer en el proceso, ya que es un virus nuevo.

27.- ¿Puedo tomar acido acetilsalicílico (aspirina)?
No es recomendable, puede ocasionar otras enfermedades, salvo que usted lo tenga prescrito por problemas coronarios, en ese caso siga tomándolo.

28.- ¿Sirve de algo tomar antivirales antes de los síntomas?
No sirve de nada.

29.- ¿Las personas con VIH, diabetes, sida, cáncer, etc.,
pueden tener mayores complicaciones que una persona sana
si se contagia del virus?
SI.

30.- ¿Una gripe convencional fuerte se puede convertir en
influenza?
NO.

31.- ¿Que mata al virus?
El sol, mas de 5 días en el medio ambiente, el jabón, los antivirales, gel de alcohol.

32.- ¿Que hacen en los hospitales para evitar contagios a otros enfermos que no tienen el virus?
El aislamiento

33.- ¿El gel de alcohol es efectivo?
SÍ, muy efectivo.

34.- ¿Si estoy vacunado contra la influenza estacional soy
inocuo a este virus?
No sirve de nada, todavía no hay vacuna para este virus.

35.- ¿Este virus está bajo control?
No totalmente, pero se están tomando agresivas medidas de contención.

36.- ¿Que significa pasar de alerta 4 a alerta 5?
La fase 4 no hace las cosas diferentes a la fase 5, significa que el virus se ha propagado de persona a persona en más de 2 países; y fase 6 es que se ha propagado en más de 3 países.

37.- ¿El que se infectó de este virus y se sana, queda inmune?
SI.

38.- ¿Medidas que la gente que trabaja debe tomar?
Lavarse las manos muchas veces al día.

39.- ¿Me puedo contagiar al aire libre?
Si hay gente infectada y que tosa y/o estornude sí puede ocurrir, pero la vía aérea es un medio de poco contagio.

40.- ¿Se puede comer carne porcina?
SI se puede y no hay riesgo alguno de contagio.

41.- ¿Cual es el factor determinante para saber que ya se
controló el virus?
Aunque se controle la epidemia ahora, en el invierno boreal (hemisferio norte) puede regresar y todavía no habrá vacuna.

lunes, 25 de mayo de 2009

Humor en otras palabras.....

La Requete Recontra Revolución de Mayo

La Historia Argentina está llena de relatos y situaciones, a menudo sorprendentes. Un ejemplo de ello, son las circunstancias que enmarcaron los episodios de mayo de 1810. Los artífices de la Revolución, los personajes que tomaron parte de la misma, el Virrey, ¿existieron en realidad?
Una exhaustiva y retorcida investigación de documentos y archivos, nos permite hoy día afirmar, que hubo muchos que no fueron quienes dijeron ser. Entre ellos, French y Beruti, quienes en realidad, fueron los inefables, inigualables, y siempre vigentes FRESCO y BATATA.
A continuación haremos un rápido repaso por los sucesos de la Semana de Mayo, basándonos en el legado de éstos “ilustres caballeros”.
Era la madrugada del 19 de mayo. En la oscura y fría noche otoñal, Fresco se dirigía presuroso a la casa de su amigo Batata. Al llegar, irrumpió gritando:
- ¡Batataaaa!, ¡batataaaa!
- ¡Acaso te habéis vuelto loco Fresco! ¡Qué son esos alaridos! ¡Aún no ha amanecido!
-respondió exaltado Batata.
- Ya lo sé Batata, pero debés enterarte de esto che. Napoleón invadió España, tomó Andalucía, disolvió la Corte de Sevilla, y sitió Cádiz. Se dice que Fernando VII ya está en cana, y que han puesto nuevo Rey.
- ¡Insensato! ¡Para eso me habéis despertado! ¡todo eso podría haberlo visto en la mañana por CRÓNICA T.V!
- Vamos Batata, dejá de protestar y levantate, que los muchachos se van a reunir en lo del “loco”.
- ¿En lo del “loco”? ¿Qué loco? -preguntó extrañado Batata.
- Vieytes querido Batata, en la Jabonería de Vieytes.
Y hacia la Jabonería de Hipólito Vieytes se dirigieron Fresco y Batata. En ese lugar, junto a otros selectos hombres de la sociedad de Buenos Aires, analizaban los acontecimientos acaecidos en la Península Ibérica, y pasaban largas horas deliberando sobre los cursos de acción a seguir.
- Bueno señores. Concretemos. Ya es tiempo que decidamos que hacer con Baltasar -dijo repentinamente Vieytes.
- Para “Reyes” todavía falta mucho, mi estimado Hipólito -respondió Castelli.
- ¡Qué dice Castelli! ¡Yo estoy hablando del Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros! ¡Qué hacemos! ¡Lo derrocamos o no! A ver usted amigo Batata, dígame, ¿qué propone?
- Yo querido Hipólito, qué quiere que le diga. A estas alturas, luego de casi veintinueve horas de discusión; luego de habernos tomado cuarenta botellas de caña entre los ocho, y teniendo en cuenta que queda sólo una, ¡ma’ si, destápela!
- ¡No, mejor no Hipólito! ¡No abra esa botella!. Es preferible que vayamos a dormir un poco, analicemos lo conversado, y mañana más descansados decidamos que hacer -señaló Fresco, al tiempo que con esfuerzo conseguía incorporarse, y se retiraba de la jabonería haciendo “eses” junto con su inseparable amigo Batata.
Ya un tanto repuestos, merced a los buenos oficios de un persistente viento frío y el rocío de la madrugada de Buenos Aires, reflexionaban sobre lo acontecido en la Jabonería de Vieytes.
- La verdad Batata, ¡qué manera de tomar caña! ¡Una barbaridad! ¡Nos tomamos todo! Y ahora, qué te parece, ¿qué hacemos?
- Pues, en vista de que a esta hora de la noche, no hay “remiserías” abiertas, tomemos una diligencia.
- ¡Noo, pará Batata! ¡Tomamos mucha caña! ¡Mejor no mezclar!
Llegamos al día 22 de mayo. Las noticias que llegaban desde España, hacían imperiosa la toma de una decisión sobre la legitimidad de la autoridad del Virrey Cisneros. Por ello, para este día se convocó a un Cabildo Abierto o Congreso Público; el cual con la participación de los Alcaldes, Regidores, y principales vecinos, se abocó a tratar la cuestión.
Las deliberaciones comenzaron con la palabra del Obispo de Buenos Aires, Benito de Lué. El prelado expresó su postura a favor de la continuidad en su cargo del Virrey Cisneros, y reafirmó la soberanía del Rey, sobre las posesiones de España en América.
A su turno, Castelli refutó la opinión del Obispo, exponiendo que dado que el Rey había caducado, también lo había hecho el dominio sobre las posesiones ultramarinas que le fuera conferido por los Pontífices. Por esto, el pueblo debía asumir la soberanía, e instaurar un nuevo gobierno.
El Fiscal de la Real Audiencia Manuel Genaro Villota, tomó entonces la palabra, desestabilizando la posición de los revolucionarios.
Castelli de inmediato salió a replicarle:
- No embarrés la cancha gallego. ¡Queremos un gobierno patrio!
- ¡Mucho cuidado, como se dirige a mí! ¡Incivil! -contestó el Fiscal.
- ¡Qué me dijiste! ¡Retractate, o te meto un zapatazo en la cabeza!
- Tranquilo Castelli. En el fragor del debate, siempre un roce puede haber -acotó Vieytes.
- ¡Que se retracte, o la liga! -insistía Castelli.
- ¡Silencio gamberro! -repuso Villota.
- Bueno, tampoco era para tanto. Sólo le pedí que se retractara, no que me pusiera un “título nobiliario” -respondió satisfecho Castelli.
- ¡De qué título nobiliario está hablando Castelli! Villota le acaba de decir grosero y mal educado -señaló Vieytes.
- ¡Todo eso me dijo este tipo! ¡No me agarren! ¡No me agarren! ¡Que lo corro hasta Chuquisaca!
En esos términos, en esos cordiales términos, continuó desarrollándose la Asamblea, la que se extendió hasta la tarde del día 23. Esa tarde el Cabildo burlando la voluntad del pueblo, nombró una Junta de Gobierno compuesta por cuatro miembros, presidida por el Virrey Cisneros.
El día 24 de mayo, se informó al pueblo de la resolución adoptada por el Cabildo. La misma provocó la indignación popular. La gente comenzó a reunirse en la Plaza Mayor, y a exigir enérgicamente la renuncia del Virrey Cisneros y los miembros de la Junta.
Fresco y Batata, como no podía ser de otra manera, estaban al frente de la movilización. En la madrugada del 25, la vida los enfrentó a una nueva disyuntiva.
- Fresco, las cintas que vamos a repartir mañana, van a ser celestes y blancas, ¿verdad?
-preguntó Batata.
- De ninguna manera Batata, deben ser rojas, en honor al “Rey de Copas”. ¡Dale rooojo! ¡Dale rooojo!
- ¡Alto ahí cavernícola! ¡Serán celestes y blancas! En tributo a la gloriosa Academia Racing Club.
- Pará, pará Batata. No discutamos más. Partamos la diferencia, dame una celeste tuya, y una roja mía. Traé que las corto con esta tijera.
- ¡Epa! ¿Y esa tijera importada? ¿De dónde la sacaste? Te pueden acusar de contrabandista. Supongo que tendrás los papeles de esa tijera, ¿no?
- No Batata, que papeles voy a tener, si me la vendieron desenvuelta.
Y así llegó aquella histórica mañana del 25 de mayo. Desde los balcones del Cabildo, Fresco y Batata contemplaban a la muchedumbre reunida en la plaza.
- ¡Qué de gente Batata! Está todo Buenos Aires.
- Es verdad mi querido Fresco, pero parecen intranquilos. Espero que haya una solución pronta al asunto.
En ese instante, uno de la multitud gritó:
- “El pueblo quiere saber de que se trata”. ¡Salí Cornelio!...
- ¡Cómo! ¡Qué decís! ¡No te voy a permitir que te metas en mi vida privada! ¡Sinvergüenza, mequetrefe! Si, si, vos, el pelado que está al lado de la vieja de paraguas floreado. ¡Subí, subí, si sos valiente, y decímelo en la cara! -reaccionó indignado Fresco.
- ¡Sois un desaforado Fresco! ¡Qué reacciones son esas! A ti no te ha dicho “cornelio”. El hombre está reclamando por el Comandante Saavedra.
Finalmente, Cornelio Saavedra salió al balcón, y anunció al pueblo la constitución de la Primera Junta de Gobierno Patrio. Todo fue algarabía y festejos en la ciudad.
En el atardecer de esa recordada jornada, el Comandante Saavedra caminaba por la ciudad junto a Fresco, y evaluaba todo lo sucedido:
- Se avecinan buenos tiempos amigo Fresco. Dentro de ciento noventa y nueve años, hablarán con orgullo de nosotros. La Primera Junta habrá hecho historia, y será recordada sentidamente con una estación de “subte”.
Hablando de todo un poco, y el estimado Batata, ¿dónde anda?
- La verdad mi Comandante, no tengo ni la más remota idea.
A los pocos minutos, dieron con el paradero de Batata.
- Mire, mire Comandante Saavedra. Allá en la esquina está Batata -indicó Fresco.
- Así es Fresco. Ahora observe que extraño. Está acostado en el camino, con su oreja contra el piso, y se encuentra hablando.
- Acerquémonos Comandante, y escuchemos que dice.
Al acercarse, Saavedra y Fresco se miraban sorprendidos, y escuchaban a Batata, repetir una y otra vez:
- Diligencia. Cuatro Caballos. Cubriendo trayecto entre Plaza Mayor y Regimiento Patricios. Un cochero. Tres ocupantes.
- Ahora entiendo, ¡usted Batata es un psíquico! ¡Tiene poderes extrasensoriales! ¡Permítame felicitarlo! -celebró Saavedra.
- - ¡Qué bárbaro Batata! ¡Nunca me contaste que tenías el poder de saber las cosas, sólo con escuchar las vibraciones en el suelo! -agregó Fresco.
- ¡Psíquico! ¡Poderes extrasensoriales! ¡Vibraciones en el suelo! ¡Vosotros os habéis vuelto locos! Yo se todo eso, porque la diligencia de la que hablo, hace unos minutos acaba de pasarme por encima!!!

Leo Lígori

martes, 5 de mayo de 2009

Búsqueda - De Noemí Fraerman

BÚSQUEDA

¿Dónde se guardaba la leña?
¿Por qué aún ahora sin siquiera cerrar los ojos veo la cocina económica y entresaco de una mezcla de invento-realidad el recuerdo de la orgía de agua para el día del baño colectivo?
Vuelve también una abuela más o menos redonda y el abuelo algo más menudo, y el día que uno de ellos -¿ella?, ¿él?- nos dejó, y en el batifondo de gente y llanto se perdió la menor de nosotras, escondida en su arrumbado cochecito de más pequeña, su dedo en la boca, viva imagen del desamparo.
Y la pared que nos separaba de nuestro vecino, que subido a una escalera jugaba con nosotros a través de la medianera hasta la previsible caída y consecuente prohibición.
Más adelante en el tiempo, una vecina del otro lado, “la Beba”, que nos hacía los dibujos para la escuela y el papelón que pasamos cuando alguno de ellos fue elegido para un homenaje, previa repetición del trabajo hecha en clase por nosotros...
Hemos vuelto una y otra vez a transitar esa calle, creyendo que a su paso recuperaríamos los días de nuestra infancia, pero al terminar el recorrido nos reconocemos distintos, ya la madurez ha reemplazado el dolor y la alegría de entonces por el adulto que hoy intentamos ser.
Y este adulto se pregunta: ¿qué motivo puso en marcha hoy este viaje hacia nuestra infancia? ¿Por qué el recuerdo de una pila de leña generó en forma tan real el comienzo de nuestra reflexión?
Y la respuesta viene golpeando nuestro olfato, ya que desde la cuadra de una panadería llega el olor de una horneada, similar a aquéllas de nuestra niñez, en que los domingos llevábamos la asadera -entre dos, una de cada manija- con la pata de cordero y rebosante de papas, cubierta por un repasador.
Y allí, agua se nos hacía la boca, cada vez más, hasta que un crujiente panecillo compensaba la espera y era saboreado ahí nomás, casi quemando, sin paciencia para “soplarlo” un poco más.
Cabalga ahora hacia nosotros otra imagen, esta vez el disparador fue una vidriera donde se ofrecen semillas de zapallo. ¿Quién sino el que lo haya vivido puede imaginar cómo algo tan modesto haya sido golosina para nuestros jóvenes años?
Las semillas de un amarillo pálido y engarzadas unas con otras con una rebarba más oscura, eran secadas en la cocina de la otra abuela para luego, crocantes, hincarles el diente, en este caso el de una tía viajera y por ello, privilegiada candidata a saborearlas a su regreso.
La casa de la otra abuela aún en pie pero ya con el lacerante cartel de “en venta”. Aquél portón de entrada desde donde espiábamos la calle y charlábamos con Don Emilio que despachaba querosén desde su surtidor en la vereda… … o a la planta de Flor de Ángel que generosa brindaba sus flores para el consabido presente del Día de la Madre. ¡Y el jardín donde una vez plantamos monedas para que crezca una planta de plata!
¿Con que palabras recordar el yunque, las marcas para ganado y a este Abuelo (con mayúscula), el rostro de mil colores por la fluorescencia del fuego, empuñando el martillo cual si disparara saetas?
Volvemos a la realidad. ¡Qué dulce ha sido este viaje al pasado!
Y aunque somos adultos y sabemos que ya no son tan ricos los panes ni el cordero, que las semillas de zapallo hoy sólo se utilizan para sembrar y que nadie sabría decirnos cuál es la flor de ájgel, sentimos más suave el aire que nos besa y más hermoso el crepúsculo que se acerca.

Laura sine. Buenos Aires, Argentina.
Autora: Noemí Fraerman

lunes, 4 de mayo de 2009

El barrilete - De Clyde Mabel Piola Mendoza

Cuento infantil
(Para leer a niños hasta 100 años aproximadamente...)

El barrilete

En una lejana aldea del norte de China, vivía un anciano llamado Flon F, quien era muy amado porque era muy bueno y sabio.
Aunque era muy pobre no le faltaban ideas, por ello estaba siempre ingeniándoselas para hacer cosas nuevas.
A pocos días del cumpleaños de uno de sus nietitos llamado Lin Fu, estaba ocupándose del tema del regalo. Recordaba, muy agradecido a la vida por las afectuosas palabras que le daba su nieto, y por algo que siempre le repetía:
-Abuelo. Yo quiero volar para llegar a las nubes y jugar con ellas.......

Con ese recuerdo puso manos a la obra; buscó varillitas de bambú y un fino papel muy liviano de muchos colores.
Y fue así que hizo un gran pájaro de papel, adornado con flecos que parecían alas. Le enganchó un largo hilo de seda de cientos de metros, y se las ingenió para hacer que levantara y subiera por el aire.
Llegó el día del cumpleaños; fue a la casa de Lin Fu y le entregó el regalo.
Cuando el niño supo que eso iba a volar y que dependía de él manejarlo para que llegara hasta las nubes, se puso muy feliz, al tiempo que llenaba de besos a su abuelo.

Cuenta la historia que esa fue la primera vez que un barrilete fue elevado por un niño, y a partir de ese momento millones de ellos aprendieron a remontar barriletes en compañía de sus padres, abuelos y amigos.

Clyde Mabel Piola Mendoza.
Año 2008

La casona de la calle Brasil - De Adela Belmonte

La casona de la calle Brasil

Como cada martes desde hace siete meses, Lucía llega a esta antigua casa del barrio de San Telmo, para asistir a sus clases de teatro. Es su día favorito de la semana, pues se siente inmensamente feliz y segura, mientras juega a ser muchas otras, otras tan diferentes y atrevidas, que se animan a decir cosas que ella nunca podría.
Varios factores se han conjugado para hacer de este encuentro, un momento mágico e inolvidable: sus compañeros, el profesor y el lugar… lugar que fascina tanto a Lucía y al que recorre detenidamente con la mirada, desde la comodidad de un profundo y mullido sillón y que le recuerda entrañablemente a la querida casa de sus abuelos, donde había nacido y pasado los mejores momentos de su vida.
Es una hermosa casona de dos plantas, orgullosamente erguida sobre sus más de cien años de existencia, soberbia y refinada, con sus balcones respirando el fresco aire del Parque Lezama. No puede dejar de pensar en ella como en el hogar que alguna vez fue. Cuántas alegrías y tristezas albergadas entre estas paredes, compartidas en familia, como la llegada de los hijos o las noches de vigilia al lado de un enfermo. Las veladas de fiesta con la música invadiendo los salones y sobrevolando las enormes lámparas colgantes que iluminan a pleno todos los rincones.
Sin lugar a dudas, Lucía está haciendo un viaje a su pasado, e inevitablemente, recuerda ese último gran dolor de despojar a la casa familiar, de todo aquello que con elegancia la había adornado, hasta dejarla desnuda, vacía. Afortunadamente, Lucía ha sabido atesorar lo único verdaderamente valioso: la memoria de esos viejos buenos tiempos.
La alegre llegada del profesor la rescata de sus pensamientos devolviéndola a la realidad.
Ha comenzado el momento de jugar.

Adela L. Belmonte
Septiembre 27 de 2008

domingo, 12 de octubre de 2008

Canciones precognitivas

Hoy confieso

Soy muy tonto al encarar
para expresar mis sentimientos,
y soy demasiado corto
para contarte mis sueños.

No me escondo al escribirte
la mitad de lo que pienso,
es el miedo a enfrentarte
y que no creas lo que siento.

Y por más que letra muerta
sea esta carta con el tiempo,
me conformará que sepas
que un día fuiste mi desvelo.

Trataré de hablar con claridad,
para que conozcas la verdad,
fue al verte que perdí el corazón,
es una cuestión de amor.

Parecía ser nomás
otra tarde como tantas,
en aquel mismo lugar
de tantas tardes y mañanas.

No alteraba mi atención
cuanto alrededor pasaba,
hasta que corté la abulia
al chocar con tu mirada.

Me sedujo una sonrisa,
me enredé en unas palabras,
me enganché con tus secretos,
y caí en mi propia trampa.

Estoy seguro que ni lo soñás,
que tus ojos me quitan la paz,
que quisiera estar con vos de sol a sol,
es una cuestión de amor.

Si creés que esto que digo
tiene un dejo de egoísmo,
por haberlo confesado
tras abrir nuestros caminos,
prefiero que sea así.
La verdad quedó escondida
entre la luna y el rocío,
de alguna madrugada cruzando la ciudad.

Y por más que en un recuerdo
me convierta con el tiempo,
me conformará que sepas
que un día fuiste mi desvelo.

No podrías nunca imaginar,
que tu boca es mi debilidad,
que en la piel quiero estamparte esta pasión,
es una cuestión de amor.


ARTURO ARIAS TERCEIRO
12 de octubre de 1994

Para compartir

El mérito de la esfinge

Cuando a Miguel Angel, el gran artista del renacimiento, le entregaban un bloque de mármol, él, en ese bloque veía las figuras humanas, con todos sus aditamentos.

¿Qué puede tener de humano un bloque de mármol?
La primera respuesta es; nada. Por cierto que un bloque de mármol, no tiene nada de humano. Este pertenece al mundo de los minerales. El bloque de mármol, es pura y exclusivamente materia inanimada. En cambio, los humanos, pertenecen al mundo de lo vivo. Y además; hablan. Sí señor, los seres humanos tienen el poder de la palabra. Incluyen en si mismos al mundo de la materia lo que comparten con el bloque de mármol, pero también viven como las plantas, se mueven como los animales Pero además: hablan.
Cuando la boca dice cosas, con sentido, se mueven los labios, la lengua y otros órganos del aparato fonador. Estas dos acciones; moverse y hablar, es algo que el bloque de mármol no puede hacer de ninguna manera.
Sin embargo, Miguel Angel Buonarotti, veía en esos cachos de materia inerte; figuras humanas.
Este hombre singular, las veía tan claramente, que luego tallando ese mudo trozo de mármol, lograba su aparición.
Según las palabras de Buonarotti, esas figuras estaban ahí. Él lo que hacía, era sacar lo que sobraba, entonces ellas aparecían. Y a lo que fue apareciendo lo llamamos: El Moisés, La Piedad, El David, entre otras. Y todos, sin dudarlo, los que las hemos visto, los que pasamos los dedos sobre una reproducción, los que hemos soñado con la belleza sobrehumana de las mismas, las consideramos obras de arte.
Para todos, esas figuras que Miguel Angel veía, y que sin duda, solo él veía, que ninguno de sus contemporáneos imaginaba siquiera, esas figuras, para las cuales, todos, menos Miguel Angel, estaban totalmente ciegos, estaban realmente dentro del bloque de mármol y el genio del artista, las logró rescatar de ahí.
Bueno, no se crean que soy una burra. No se crean que no sé, que cuando Miguel Angel, terminó su Moisés, Lo vio tan real, tan vivo, tan humano, que le reclamó que hable.
Pero el bloque de mármol transformado en monumental belleza, no pudo responder al pedido de su creador. Fiel a su naturaleza, siguió impávido, mudo. Y aquí el término está muy bien puesto, el bloque de mármol siguió: petrificado.
El descubridor del Moisés, no pudo tolerar tamaño desacato y le propinó al mármol violentos golpes en su parte superior, rajando apenas la piedra. Por suerte, uno de sus discípulos logró frenar ese atropello y hoy día, quinientos años después de que ese Moisés conociera la luz, aún hoy, podemos seguir disfrutando de su avasalladora magnificencia.
Pero me interesa otra cuestión que tiene que ver con lo que quiero relatar.
Me interesa destacar, que para todos los que no eran Miguel Angel, frente al bloque de mármol, estaban ciegos respecto a las distintas estatuas que el maestro luego reveló.
Las estatuas, estaban ocultas en el bloque de mármol. Pero este, a pesar de ser notoriamente tangible y visible, enceguecía a los que lo mirasen, respecto a las obras maestras ahí contenidas. Como anticipé, solo el gran escultor renacentista, el mismo que como pintor nos regaló los frescos de la Capilla Sixtina, solo él, veía esas hermosas estatuas. Los demás estaban ciegos, totalmente ciegos respecto de ellas.


Algo así pasa con nuestras vivencias internas. Frente a ellas, muchos de nosotros estamos ciegos, completamente ciegos. Y aunque parezca paradójico, eso lo descubrí, cuando A causa de mi discapacidad visual, empecé a ir a la escuela para ciegos.
Ocultas, igual que las estatuas dentro de un bloque de mármol, emociones contrastantes bullían en mi interior. Decir emociones es limitativo. No solo se trataba de Emociones, sentimientos, pensamientos, esperanzas y desesperanzas.
Sí, todo eso junto, también separado.
Y las formas verdaderas de todos esos aspectos del espíritu, fueron apareciendo de a poco. Casi diríamos, tallados por el más hábil de los escultores.
Qué escultor más hábil de la verdad que la realidad lisa y llana!
Preguntas que me hacían. Preguntas como el escalpelo del artista que iban descubriendo, para que yo las viera con el corazón, a esas sinuosas peripecias de la mente.
- Por qué no usas bastón?
- cuánto hace que estás así?
Y la peor de todas:
- tenés resto visual?
Esta expresión " resto visual", me remite a una condena. Yo preguntaría si ves algo, o hasta donde llega tu vista, como cuando vas al oculista y te enfrenta con esa hilera de letras de las cuales ahora ya no distingo ninguna.
Debo decir, que todas estas preguntas, más otras que se deslizaban como un rocío de amargura, me obligaban a enfrentar con aquello de lo que deseaba huir: justamente mi discapacidad.
Pero si empecé comparando a esta situación, la de ir a la escuela para ciegos, con la actividad de un artista que descubre dentro de un bloque de mármol, obras de arte maravillosas, es porque en esta experiencia de transitar la enseñanza necesaria para vivir sin ver, llegué a ver obras de arte maravillosas.
Pero ahora que me metí con este tema, me doy cuenta que no es de esto de lo que quería hablar.
Es cierto que todos los seres humanos tenemos sentimientos que actúan en contra de nosotros mismos y que no sólo nos apabullan afectivamente. La ciencia hoy en día a demostrado que nos enfermamos físicamente cuando nos deprimimos, nos estresamos, o simplemente cuando tenemos pensamientos negativos, de odio, o de rencor contra los demás o contra nosotros mismos.
Y en realidad, qué poco que necesita el hombre para deprimirse!! Apenas necesita perder el colectivo, ponerle mucha sal a la comida convirtiéndola en incomible o meterse en el banco en la cola equivocada con lo cual termina haciendo dos colas.
Sí, no nos engañemos. Esos avatares circunstanciales y pasajeros alcanzan y sobran para deprimir a cualquiera, estresarse groseramente y hasta para sentirse el más tonto de los hombres. Por eso voy a hablar de otra revelación que me sucedió en la escuela.
Se me reveló, que mis dedos no estaban ciegos. Cualquiera que los mira o los toca dirá;
-Qué pueden ver los dedos?
Pero cuando conocí el sistema Braille de lectura, descubrí que mis dedos veían.
Hasta ese momento estaba ciega frente a esa circunstancia.
Durante todo el tiempo, en el cual pude leer con mis ojos, estaba ciega frente a la circunstancia de que mis dedos veían.
Por cierto que no saber, es una especie de ceguera. Por cierto que la peor ceguera, la peor enfermedad, es la ignorancia.
Ahora yo, he despertado mi nueva vista. Y mis dedos, igual que en el caso de la creativa inteligencia del gran Miguel Angel Bounarotti, que podía ver en un bloque de mármol la belleza del arte, podrán ver, en simples puntitos, las bellezas de la poesía y el encanto singular de los cuentos.
Miguel Angel sabía que sus dedos tenían magia. Pero, sabría Miguel Angel que los dedos pueden tener tanta magia?
Cómo habrá sido la visión del escultor de la Esfinge? ¿También, igual que Miguel Angel, habrá visto esa figura en el bloque de piedra en el cual finalmente fue tallada? Cómo se puede visualizar semejante figura, la enorme figura de veinte metros de alto, treinta metros de ancho y noventa de largo en algo que no presenta el menor indicio de la misma?
Ese es el mérito de la esfinge. Su capacidad de revelarse donde no está.

Lic. Nora S. Freidin

domingo, 21 de septiembre de 2008

El traje - de Juan C. Dido

El traje

Juan se puso el traje nuevo y salió a caminar. Ponía toda su preocupación en aparentar que andaba despreocupadamente, pensaba en el aspecto que tendría con el traje que estrenaba. Medía sus movimientos, imaginaba su figura en el andar atildado. Lo vio venir a Jorge desde la esquina.
-Hola Jorge, ¿cómo te va? –dijo deteniéndose con ademanes calculados y sin abandonar la prestancia.
-Qué tal Juancito, ¿te vas de parranda?
-Un paseo nomás che.
-Bueno... Suerte... Pero, aver a ver a ver... Déjame que te mire... ¡¡Viejo qué pinta!! ¡Pobre de ellos, no tenés traje porque no querés!
-Qué te parece... Lo estreno ahora.
-¡¡Extraordinario!! ¡Qué tela! ¡Y el modelo... Impecable viejo!
-Bueno Jorge, te dejo...
-¡A ver! ¡Pará un cachito! Mirándolo bien...
-¡Qué pasa!
-Me parece que tiene un pequeño defecto...
-¡Defecto! Si este traje está hecho de medida, y me costó un ojo de la cara.
-Bueno Juan, yo no quiero ofenderte... pero fijate aquí en las mangas...
-¡Qué tienen las mangas!
-Mirá la derecha... es un poco más larga que la izquierda, ¿lo notás?
-¡Uy, me parece que tenés razón! ¡Qué cretino este sastre! ¡Ah, pero a mí no me hace esto!...
-¡Ehh, bueno... Tampoco es para tanto! El defecto es casi imperceptible, y se puede solucionar fácilmente.
-¿Vos creés?
-¡Pero claro!... A ver, doblá un poco el brazo derecho; así ves... Ahí está... Listo, desapareció el defecto.
-¿No se nota che?
-¡Para nada!... Como si no existiera. Simplemente tenés que llevar el brazo izquierdo caído y el derecho flexionado.
-Es cierto... Bueno chau Jorge, Gracias...
Juan siguió caminando con su traje nuevo. Ahora ponía todo el cuidado en mantener algo flexionado el brazo derecho, y estirado el izquierdo. Su andar era más rígido, pero las dos mangas llegaban exactamente hasta el arranque de la mano.
No había hecho media cuadra, cuando se encontró con Alberto...
-¿Qué decís Alberto?
-Aquí andamos... Mejor dicho, miramos como andan los otros. ¡¡Juancito viejo y peludo!! ¡Qué mal que viven los pobres!
-¿Por qué lo decís?
-Vamos, no seas modesto. Una pilcha como la que tenés, no puede pasar disimulada.
-Qué te parece...
-¡Una pintura! Déjame que la vea bien... Caminá unos pasos, ¿a ver?... Perfecto loco... Diez puntos. Bueno... digamos casi diez puntos...
-¡Cómo casi diez puntos! ¿Tan rápido cambias de opinión?
-Bah... no me hagas caso. Es una pavada.
-¡No no no, ahora no me lo ocultés! Decime que descubriste.
-Sólo una pequeñez Juancito, las botamangas están desparejas.
-¡Desparejas!
-Sí, fijate... La izquierda es un poquito más larga que la derecha. Claro que casi ni se nota.
-¡Pero ese casi, quiere decir que se nota! Si supieras lo que me costó este traje... Me voy ya mismo a la sastrería...
-¡Ehhh, no seas tan drástico! Ese defecto tiene arreglo inmediato.
-¡Cómo inmediato!
-Pero Juancito, ¡te ahogás en un vaso de agua! Mirá... Incliná el cuerpo un poco hacia la derecha, de manera que la cintura quede un poco levantada de ese lado... Ahí está, ¿ves? Al pelo. Las dos botamangas a la misma altura...
-¿Seguro que no se nota che?
-No tengo por qué engañarte Juancito, pero si desconfías, podés preguntarle a “Cacho” que ahí viene.
-Qué tal muchachos...
-Hola “Cacho” venís justo porque Juancito necesitaba un juez.
-¿Un juez? –dijo extrañado “Cacho”.
-¡Es un decir! Alguien que objetivamente juzgue su elegancia.
-¡Me estás cargando! Con ese traje no hay juez que lo condene.
-¿No te lo dije Juancito?
-¿En serio “Cacho”? Me interesa tu opinión.
-Y, esta es mi opinión. Impecable, un dandy Juancito. Bueno... prácticamente un dandy...
-¡Ese prácticamente, es un reparo!...
-Bueno, por favor, no exagerés, apenas una minucia...
-¡Y de qué se trata!
-Las hombreras.
-¿Qué tienen las hombreras?
-Y, la derecha está un poco más alta. ¿Qué opinás Alberto?
-Coincido con tu observación.
-¡No ven, no ven! ¡Yo a este sastre no lo perdono!...
-Vení, no seas apresurado. El sastre te va a aumentar el desarreglo y nada más. Esto se corrige en un santiamén –repuso “Cacho”.
-¿Y cuál es la solución?
-Más simple imposible. Es suficiente con que levantés unos centímetros el hombro izquierdo y listo. Ves, así... A ver ahora... caminá, caminá, ves... ¡Perfecto!
Y Juancito siguió caminando, luciendo su traje nuevo. Llevaba el brazo derecho flexionado y pegado al cuerpo; el izquierdo estirado y rígido; el cuerpo volcado hacia la derecha, y el hombro izquierdo más alto que el derecho.
Desde la esquina, lo vio venir el grupo de muchachos.
-Che, miren ese pobre tipo. ¡Es un deforme! ¡Un contrahecho!
-¡Qué castigo pobre infeliz!
-Es cierto. Pero fíjense... ¡¡Qué macanudo le queda el traje!!

Juan Carlos Dido

viernes, 19 de septiembre de 2008

Una de enanitos...

Una de enanitos...

Dos entrañables amigos Jorgito y Eduardito, salieron un sábado dispuestos a reventar la noche. Jorgito, el día anterior, después de salir del circo, había
ido al Casino flotante y ganado una importante suma de dinero en las máquinas tragamonedas.
Por ello, decidió compartir su buena suerte con su amigo Eduardito, a quien le pidió que por esa noche dejara su rutinario trabajo de “pato bica” en un
pelotero.
Dispuestos a disfrutar en grande, enfilaron hacia la zona de Palermo Hollywood; haciendo gala de sus dotes de seductores, a medianoche ya estaban acompañados
por dos exuberantes señoritas.
Luego de tirar una moneda al aire, definieron que Eduardito se quedaba con la rubia, y Jorgito con la pelirroja.
Primero a cenar; después a bailar, hasta que finalmente invitaron a sus bellas amiguitas a pasar la noche en el Hotel Faena de Puerto Madero.
Rentaron dos suntuosas suites, y champán mediante dejaron transcurrir los acontecimientos.
Eduardito en el preciso momento en que debía actuar, se inhibió. Su compañera fue por demás tierna con él y trató de consolarlo. En mitad de la madrugada,
Eduardito y su pareja escuchaban lo bien que la pasaban Jorgito y la pelirroja en la habitación contigua.
“un, dos, tres, pa!” “Un, dos, tres, pa!” “Un, dos, tres, pa!”
Se oía una y otra vez, entre gritos y risas. Esto mismo se escuchaba a lo largo de toda una hora, y tras un breve silencio de cinco a diez minutos, otra
vez:
“un, dos, tres, pa!” “Un, dos, tres, pa!” “Un, dos, tres, pa!”
Así pasaron toda la velada, mientras Eduardito y la rubia se miraban entre extrañados e incrédulos.
A la tarde siguiente los enanos se volvieron a encontrar de camino a sus trabajos:
-Hola Jorgito! –salió al cruce Eduardito.
-Ah, que hacés che...... Voy de raje; llego tarde al circo para la primera función. Qué contás?
-Acá estoy. Esperando que los padres traigan a sus pibes al pelotero.
Hablando de todo un poco...... –dijo pícaramente Eduardito: vos sí que la pasaste bien anoche, no?
-Y...... sí. Bueno, en realidad, los dos la pasamos bien, no te parece Edu? Voy a tener que ir más seguido al casino flotante.
-Sí, la salida estuvo linda. Pero yo te confieso, que con la rubia me inhibí......
Por eso celebro, que vos hayas estado hecho una fiera. Qué estado físico! Estuviste sin descanso una y otra vez toda la madrugada! Te felicito! Me imagino
como se habrá quedado la pelirroja! Debe estar admirada y derretida por vos, no?
-De qué hablás! La pelirroja se la pasó riendo toda la noche! -repuso Jorgito.
-Cómo que riendo! -interrumpió exaltado Eduardito, si yo te escuché: “un, dos, tres, pa!” “Un, dos, tres, pa!” “Un, dos, tres, pa!” Así te la pasaste todo
el tiempo.
-Efectivamente! -respondió Jorgito: Esos: “un, dos, tres, pa!” “Un, dos, tres, pa!” “Un, dos, tres, pa!”, que escuchaste toda la noche, fueron mis inútiles
intentos de poder subirme a la cama......