sábado, 30 de septiembre de 2017

Cuidar lo que dices, respetar lo que escuchas y meditar lo que callas...

Un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrates y empezó a hablar de esta manera:
–¡Maestro! Quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia...

Sócrates lo interrumpió diciendo:
-¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de los Tres Filtros lo que me vas a decir?
-¿Los Tres Filtros…?
-Sí – replicó Sócrates. El primer filtro es la VERDAD. ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero en todos sus puntos?”
-No... lo oí decir a unos vecinos...
-Pero al menos lo habrás hecho pasar por el segundo Filtro, que es la BONDAD: ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?
-No, en realidad no… al contrario...
-¡Ah! – interrumpió Sócrates.- Entonces vamos al último Filtro. ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?
–Para ser sincero, no... Necesario no es.
–Entonces -sonrió el sabio- Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario… sepultémoslo en el olvido...

REFLEXIÓN:
Cuantas veces hablamos utilizando los tres filtros? ...
No es fácil pero cuando utilizamos estos tres filtros, tanto en el trabajo como fuera de él, logramos una mejor comunicación y entendimiento ... si lo que queremos decir no supera los tres filtros es mejor sepultarlo en el olvido.

No hay comentarios: