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miércoles, 31 de julio de 2019

Adrenalina en el Caribe

Una visita a un paradisíaco archipiélago que es hogar de iguanas y tiburones...

Las Exumas pertenecen a las Bahamas y son un conjunto de 360 islas o cayos distribuidos a lo largo de más de doscientos kilómetros. Fueron colonizadas a finales del siglo XVIII por norteamericanos que huían de la guerra de la independencia y seguían siendo leales al rey Jorge III de Inglaterra. Hoy es uno de los lugares más importantes que hay en el mundo para la vela, el submarinismo, y la exploración de corales y cavernas submarinas. Aguas transparentes, arena blanca y muchas sorpresas es lo que depara este conjunto de paradisíacas islas.
Mi llegada hasta aquí se debió a la cálida invitación de Nigel. Dueño de un lindísimo y pequeño hotel en una de las islas, es un amante del lugar donde vive. Con su mujer reciben a turistas y amigos para mostrarles las maravillas que se pueden encontrar en un pequeño retazo de tierra en la inmensidad del mar.

El trayecto desde Nassau, capital de Bahamas, hasta este lugar me llevó aproximadamente una hora y quince minutos en una poderosa lancha comandada por un simpático capitán y su equipo, quienes no pararon de escuchar música y cantar a todo volumen durante todo el trayecto.
Cuando todavía no había llegado a mi destino y pensaba en que Nigel, seguramente, miraría su reloj preguntándose dónde me había metido, en una primera parada en una Exuma me sorprendió la bienvenida que nos dieron cientos de iguanas en la arena. Seguramente, ver un animal de estos puede no ser tan exótico hoy en día, pero cuando toda una playa está repleta de ellas, el espectáculo es magnífico. Tras bajar a la playa para observarlas de cerca, volvimos a la lancha y con la música a todo volumen llegamos finalmente a destino: no podía ser más mágico!
En momentos así no dejo de sorprenderme por la maestría de la naturaleza. Los colores del agua y de los corales en el lecho marino, el verde de la isla y, en contraste, las construcciones de madera en color pastel. Todo digno de una gran postal.

 Tanto Nigel como su mujer, la quintaesencia de la pareja caribeña, habían preparado para nuestra estada un número de actividades por realizar. Entre ellas ¡procurarnos parte de nuestro almuerzo! Aquí es cuando entró en escena Beni, que con su metro noventa de estatura, su piel de ébano brillosa bajo el sol, sus músculos y sonrisa perfecta nos hizo sentir, tanto a mi equipo de trabajo como a mí, como verdaderos petrimetres. Con él íbamos a tratar de encontrar caracolas marinas para preparar la famosa "conch salad", la ensalada característica de la zona que consta de la carne de la caracola cruda, tomates, cebolla, apio, pimientos, pepinos, jugo de lima, sal y pimiento. Se preguntarán por qué necesitábamos de Beni para semejante y tal vez simple aventura.
Es que las caracolas se encuentran, claro, en el mar, y en estas costas y sus aguas se pueden encontrar varios tipos de tiburones: nodriza, martillo, de arrecife de coral, toro. Creo que se me fue un poco el color de la cara al escuchar la tranquila explicación que nos dio esta especie de "Tarzán de las Bahamas". Mientras él seguía sonriendo y nos contaba que no habría ningún problema, que íbamos a tener la oportunidad de observar a estos magníficos escualos de cerca y verlos en movimiento bajo el agua, yo pensaba en lo que tendríamos que hacer para agenciarnos el almuerzo del día...

El caso Oriel Briant

Por Ricardo Canaletti -

Hubo un médico forense que se dedicó a contar la cantidad de puntazos y cortes que tenía el cuerpo. Con inocultable regodeo llegó a la cifra de 32, de los cuales 24 destrozaron las partes íntimas de la víctima, una bonita mujer. El cadáver tenía golpes, marcas indescifrables, un balazo que le borró la boca desfigurando todos sus rasgos, y un tiro más en el glúteo derecho que salió por el muslo. Muchas lesiones de cuchillo fueron ocasionadas luego de la muerte. Pero aún estaba con vida cuando por la espalda le clavaron un cuchillo que le llegó hasta la médula. Si hubiese sobrevivido, con esa última lesión la hubiesen dejado paralítica. Había lesiones en el estómago, en el corazón, que pudieron haber sido las mortales. ¿Cuántos criminales? Más de uno, con distintos cuchillos o dagas. ¿Cómo dominar a esa mujer? Debieron ser varios, decían los policías. La mujer tenía puestos un par de aros de oro, un anillo y una cadena con medalla de plata. Estaba desnuda pero conservaba sus medias.

Aurelia Catalina Briant, a quien le decían Oriel, había desaparecido el 10 de julio de 1984. Era profesora de literatura inglesa y estaba separada de Federico Pippo, un profesor de literatura y filosofía, perito balístico de la Policía Bonaerense y padre de sus cuatro hijos. Ella, para la época de su muerte, vivía en City Bell, en lo de su mamá.
El día 13 de julio un hombre que paró su auto para orinar al costado del kilómetro 75 de la ruta 2. Abrió los ojos desmesuradamente. A unos 20 metros vio el cuerpo irreconocible de quien había sido una mujer hermosa de 37 años, rubia.
Los policías que llegaron al lugar cumplieron al pie de la letra con el manual del inepto: no cuidaron la escena; iban y venían pisoteando innumerables indicios; tiraban las colillas de sus cigarrillos; uno vomitó porque dijo, cuando un superior lo retó, que su estómago no era tan fuerte para soportar la visión de ese cuerpo destrozado; redactaron un acta irregular donde no describían qué encontraron: lugar, posición, características. Tampoco describieron lo que tenía puesto Oriel. Dijeron: “un par de medias…”, pero no pusieron de qué material estaban hechas, de qué color eran, si estaban sucias o limpias. Las medias eran celestes, al menos las que se ven en las fotografías del expediente, tenían tierra y barro y causarían el derrumbe de todo el caso. Sì, un par de medias.
Se presume que entre la noche del 9 y la madrugada del 10 de julio Oriel fue sacada de su casa, en camisón y medias.
Pippo se había llevado a sus hijos a Lobos, de donde eran los suyos, pero volvió a la tarde del 9 para dejar al más chico de 3 años que quería estar con su madre. A las 22 de ese mismo día Oriel habló con su nuevo amor, un vidriero de City Bell llamado Alberto Mensi. Después nada. A la mañana siguiente, es decir el 10, el nene de tres años apareció llorando en el jardín pidiendo por su mamá.
El primero en caer detenido fue el vidriero pero quedó libre porque no había pruebas, sólo desconfianza. El segundo en ser detenido fue un tal Carlos Davis, alumno y amigo íntimo de Pippo. Dijo que su profesor pensaba pagar a sicarios para eliminar a Oriel. No sabía a quiénes. Davis tenía 28 años., La Policía, que por esos años, en verdad durante décadas) manejaba a su antojo los sumarios criminales, lo tenía como testigo pero a lo mejor como probable sospechoso, una situación rarísima que entonces era aceptada como si nada. Testigo, sospechoso o sospechoso, testigo. El asunto era ver si una estadía en la comisaría le hacia decir todo lo que sabía, una trompada, un sopapo, se evaluaba si se lo dejaba como testigo o se lo convertía en sospechoso. Lo llevaron finalmente ante el juez Julio Burlando, de La Plata. Davis repitió lo mismo: "Pippo quería matar a su mujer y había contratado asesinos".
Davis zafó, Pipo fue preso. Hubo un careo entre ambos. El domingo 12 de agosto Burlando decretó la prisión preventiva de Pippo en calidad de instigador del crimen de su mujer. Davis fue puesto en libertad.

El periodista Adrian van der Horst, de Gente, entrevistó a Federico Pippo.
-¿Pagó para que mataran a su esposa Oriel?
-No… realmente no. ¿Cómo voy a hacer una cosa así? Además, era la madre de mis hijos. No se olvide. Además… era una excelente mujer.
-¿Usted es inocente?
 -Totalmente.
-¿Tiene varias caras?
 -No.
-¿Usted es un sicópata?
 -Creo que no.
-¿Un demente?
 -Creo que no.

La entrevista se realiza en la Unidad Carcelaria Nº 9 en La Plata.
-¿Qué es lo primero que quiere decir?
-No sé. . . Pienso que hace falta un chivo expiatorio, y bueno. . . acá estoy. Pero yo no tengo nada que ver.
-¿Y por qué usted terminó entre rejas?
-Es lo que no sé. Me lo pregunté cientos de veces y no lo entiendo.
-Su situación cambió cuando el juez le dictó la prisión preventiva por hallarlo “prima facie” responsable del delito de homicidio calificado por el vínculo en el grado de instigación, mientras que su amigo y alumno Carlos Davis quedó libre por falta de méritos. ¿Esperaba esa decisión del juez?
-No, de ninguna manera. Me consideran culpable simplemente porque alguien dice que le dijeron que yo había dicho que iba a matar a Oriel.
-¿Y alguna vez usted dijo que iba a matar a Oriel?
-Puedo haberlo dicho ante mil personas en un momento de enojo.
-Federico, ¿le dijo a Davis que iba a matar a Oriel?
-Sí. puede ser. Pero él dijo una cosa cuando lo detuvieron, otra cosa ante el juez, y después también cambió la versión cuando fue el careo. Pero fue por su testimonio que me detuvieron.
-¿Y qué hay de verdad en todo esto?
-No sé, para mí es una gran cosa muy orquestada.
-¿Orquestada por quién? ¿Por la necesidad de encontrar a un culpable?
-Y sí. . . puede ser eso.
-Sé que nació en Lobos y que su padre era policía y murió al explotarle una bomba. ¿Qué edad tenía usted cuando murió su padre?
 -No me acuerdo.
-Terminó la secundaria en Lobos y se vino a estudiar acá en La Plata. ¿Es correcto?
-Sí, en La Plata hice el magisterio porque yo era bachiller. Estudié Asesoría Literaria, una carrera que no existe más, y después hice el profesorado en Letras en la Universidad.
-Federico, ¿cuándo entró en la policía?
-Al poco tiempo que llegué a La Plata, debía tener más o menos 20 años. Porque ahora tengo como 23 años de servicio.
-¿En qué sección trabajaba?
-En armamentos. Pero aclaro que yo no tenía acceso a las armas.
-¿Perteneció a los organismos que actuaron en la lucha contra la subversión?
-No, para nada. Nada que ver. Yo jamás manejé un arma.
-¿Trabajó en Inteligencia de la policía de la provincia?
-No, por favor. También me vincularon a los grupos de la CNU (“Concentración Nacional Universitaria”, una banda terrorista ligada a la Triple A de José López Rega). Conozco y tuve varios compañeros que estaban en la CNU pero yo nunca tuve filiación política.
-Pero, ¿qué afinidad, qué inclinación política tiene usted?
 -Ninguna.
-Mire Federico, de usted me han comentado que en cortos periodos fue de la extrema derecha a la extrema izquierda, pasando por el peronismo, para luego adoptar posiciones nazis y antisemitas, y hace unos días me dijeron que usted participaba en tomas docentes de Franja Morada. ¿Qué abanico, verdad?
-Si todo eso fuera cierto, nunca me hubiera casado con una inglesa. ¿No le parece?
-¿Y por qué se dice todo eso de usted entonces?
-No sé, puede ser que no me perdonen que no tenga la misma extracción social que mi mujer.
-¿Solamente por eso? También se dice que usted era extremadamente celoso de Oriel ¿Es cierto?

(Se tapa los ojos y está por decir que no es celoso. Que son mentiras. Pero no puede. No aguanta. Gana el otro Federico)
-Bueno. . . sí, es verdad. Pero me acuerdo que una amiga mía me dijo hace muchos años que los argentinos “no éramos machos sino machistas”.
-¿Usted soportaba el hecho de que Oriel se haya ido de su casa?
-Sí, lo tenía asumido totalmente.
-¿El amor entre ustedes estaba terminado?
-Te contesto con un ejemplo: hace dos meses tuvimos una audiencia por el juicio de divorcio. Nos besamos y qué sé yo. Ella me preguntó: “¿Te gustó?” Le dije que sí. “¿Me querés?”, dijo ella. Le contesté que no. “¿Qué pasa, estoy muy fea?” “Lo que pasa es que antes eras mucho más linda”, fue lo único que pude decirle.
-No es la versión que tengo sobre lo que pasó ese dia después de la audiencia. Denisse, la hermana de Oriel, me contó que usted le pidió a Oriel que volviera. Que quería volver a salir con ella. Oriel le dijo que sí, pero después cuando se lo contó a las amigas y a la madre todas le aconsejaron que no volviera a vivir con usted. Ante la negativa de Oriel usted se enfureció. ¿Es verdad?
-¿Qué querés que te diga? Son tantas las versiones.
-Mientras vivieron juntos usted no le dejaba cortarse el pelo. ¿Correcto?
 -No era que me impusiera pero me gustaba con el pelo largo.
 -Tampoco dejaba que Oriel usara pantalones.
-Sí, pero no era una cosa tiránica sino que no me gustaba que usara jeans.
-Cuando Oriel se fue a vivir a la casa de la madre se cortó el pelo y empezó a usar jeans. ¿Fue una revancha?
-Sí, me dijo que lo hacía por venganza. Pero le costó mucho cortarse el pelo. Ella me lo dijo.
-¿Es verdad que entre usted y Charlie Davis había algo más que una amistad?
(Pippo por primera vez me mira fijo. Cambia la expresión de sus ojos. Se da cuenta. Baja la vista. Trata de calmarse)


-No, no es cierto. La de Charlie era una inteligencia superior. Me interesaba. . . me era muy. . . ¿cómo te podría decir?, me gustaba hablar con él, pero de ahí a lo que se dijo de nosotros hay mucho trecho.
 -Pero si es correcto que ustedes dos hicieron un viaje a Egipto.
-Sí, nos sacó los pasajes mi mujer.
-¿Y por qué ella no viajó?
-Porque a Oriel no le interesaban los países que íbamos a visitar.
-¿Y qué países visitaron?
-Fuimos a Italia, Grecia, Egipto, Turquía y España. El viaje duró 28 días.
-¿Les salió muy caro?
-No, era en la época de la plata dulce. El dólar valía un marrón con ochenta.
-¿Llegaron a ser muy amigos?
-Sí, mucho.
-¿Y cómo lo notó a Davis durante el careo?
 -Muy nervioso, muy nervioso.
-Una de las primeras cosas que Davis habría confesado fue que usted le dijo que iba a matar a Oriel y que ya había entregado, como parte de pago, 100 mil pesos a los asesinos.
-Sí, eso dijo Charlie en un primer momento pero luego se rectificó. Ante el juez y en el careo dijo que no estaba seguro.
-¿Estaba confundido?
-Confundido o asustado. No sé.
-Es muy comentado, también, que en la casa de su madre en Lobos habrían encontrado un puñal de mango celeste que lo compromete. ¿Es verdad?
-A raíz de lo que dijo Charlie me preguntaron si en mi casa tenía cuchillos o dagas. Les dije que sí, que tenía unos alfanjes o dagas árabes. Pero las tenía cruzadas arriba de la chimenea. También es cierto que una vez por ahí me disfracé con una talabaia que traje de Egipto. Es una túnica que usan los hombres en el desierto de Gobbi. Todas estas cosas las fueron a buscar a Lobos porque se las había llevado mi mamá.
-También se habla de una agenda comprometedora.
-Yo nunca usé agenda. Mi mujer sí. Tenía una libretita de almacén que usaba para anotar los números de teléfono. Yo, jamás.
-¿Usted antes de separarse sabía que su esposa Oriel se encontraba con Alberto Mensi, el vidriero?
 -Bueno, los chicos me comentaron algo.
-¿Quiénes? ¿Sus hijos?
-Sí, a través de ellos me enteré que Oriel y Mensi habían estado en mi casa, que habían estado en el comedor diario tomando café.
-¿Eso fue antes de la separación?
-Sí, sí, sí. Yo le pregunté a Oriel qué pasaba, y una vez me dijo que se había roto la cortina y que por eso lo había llamado a Mensi. Y después otro día me dijo que se había roto un vidrio -era muy común que en mi casa se rompieran vidrios-. Sinceramente, si bien había oído algunos rumores no les di bastante asidero porque Oriel era una mujer de moral bastante estricta. Con un sentido puritano de la moral.
-¿Y por qué se separaron?
-Mire, fue una cosa muy rara. Ella en enero del ’83 tuvo un cambio fundamental. Pasó a ser una persona desconocida.
-Ella quería que usted se fuera de la casa ¿verdad?
-Sí, yo le contesté que estaba muy cómodo. “Si querés, andate vos”, le dije. Hasta que el 7 de abril, cuando volví del Instituto Superior Docente de La Plata, donde daba clases, ni ella ni los chicos estaban. Fui hasta la casa de la madre. Estaban allí pero no me abrieron.
-¿Y entonces qué hizo?
-Fui hasta la comisaría de City Bell e hice la denuncia por abandono de hogar. Pero ella ya se había adelantado. Había hecho otra denuncia.
-¿Por malos tratos?
 -…Era una cosa muy rara. Creo que dijo que yo le daba golpes sin dejarle huella, ni lesiones, ni marcas corporales.
-¿Entonces usted le pegaba?
 -No, yo no le pegaba.
-¿Es verdad que un día la persiguió amenazándole con un cuchillo?
-Jamás. Eso es mentira. Además, eso lo hubiera usado ella en mi contra en el juicio de divorcio.
-Divorcio, malos tratos, infidelidad. La verdad es que muchos ojos lo ven como el responsable del asesinato de Oriel. ¿Usted es inocente?
 -Totalmente.
-¿Y por qué cree que los asesinos pusieron tanta saña al matarla, tanto odio… ?
-No sé, no sé. Y lo peor de todo es que mientras yo estoy en la cárcel los asesinos andan por ahí lo más campantes.
-¿No le tiene miedo a la muerte?
 -No.
-¿Y a qué le tiene miedo?
(Después de esta pregunta se produjo uno de los silencios más largos de Federico Pippo. Miró hacia una ventana por donde a través de las cortinas celestes se filtraba el sol. Volvió una vez más a tocarse la frente en busca de alivio y contestó)

-Temo por mis hijos. Solamente quiero estar vivo por mis hijos. Lo demás no importa, no tiene sentido…
-¿Qué habló usted con sus hijos después de la muerte de Oriel?
-Ellos me contaron a mí que su madre había muerto.
-¿Y cómo se enteraron?
-Por la televisión. Apenas la vieron apagaron el aparato y vinieron corriendo a avisarme… Los chicos estaban tan alterados que se reían…
-¿Cómo?
-Fue una cosa rarísima… Era como una gran pesadilla, una cosa terrible, espantosa.
-¿Piensa que esa pesadilla continúa, que un día se va a despertar de un sueño?
-No, yo sé que todo esto es real. Pero le aseguro que peor que una pesadilla.
-¿Tiene algún ídolo?
 -No.
-Dígame el nombre de un escritor, del que más le guste.
 -Shakespeare y los griegos.
-¿Un color?
-Y… la gama del violeta.
-¿Una virtud?
 -La sinceridad.
-¿Un defecto?
 -La mentira.
-¿Un ideal de mujer?
-Morocha, siempre me gustaron las morochas. Sí… y el pelo largo.
-¿Un ideal de hombre?
 -El inteligente.
-¿Como Davis?
 -Tal vez.
-¿Un actor?
 -Brando.
-¿Una actriz?
-Me gustaba mucho una actriz inglesa: Belinda Lee, pero ya murió, se mató en un accidente. También me gusta Irene Papas.
-¿Un músico?
-Beethoven (y lo pronuncia con extremado acento alemán).
-¿Un pintor?
 -Delacroix.
-¿Un polítíco?
-No sé. No sé porque no me interesa.
-¿Un cuadro de fútbol?
-Bueno, sí, Boca y River. Están en las antípodas pero me gustan los dos. Pero la política no me interesó nunca, ¿sabés?
-¿Un líder? Me imagino que le gusta alguno, ¿o no?
 -El Cid. En serio.
-¿Usted es un místico? Justo elige a una persona que fue líder una vez muerto.
-No, ojalá fuera un místico. Aunque mi poeta predilecto es un místico: San Juan de la Cruz.
-¿Le gusta la magia?
 -No, para nada. Soy muy realista, soy de Capricornio y tengo los pies bien en la tierra.
-¿Una novela?
 -“El desierto de los tártaros”, de Buzatti.
-¿Un país? Dígame lo primero que se le ocurra.
-No sé, qué sé yo….. Suecia, aunque no lo conozco.
-¿Por qué Suecia? ¿Acaso por la libertad?
-No sé, pienso que lo dije por lo que leí de ese país.
-Federico, ¿qué sentía cuando la gente le gritaba “¡Asesino!” al bajar del patrullero en el Tribunal?
-Era una sola persona que gritaba eso. Sentí un profundo desprecio. A esa mujer que gritaba no la conozco pero sentí por ella un profundísimo desprecio.
-Si Oriel estuviera viva, ¿usted qué le diría? ¿La perdonaría?
-No sé. No tengo nada que perdonarle...

Una prueba química dio que en las benditas medias que llevaba puestas Oriel había viruta metálica y materia orgánica parecida a la de las caballerizas. Estos elementos se compararon con muestras levantadas de una casa que tenía la familia Pippo en Lobos, con un stud y cercana a un taller de tornería, que ocupaba Néstor Romano, primo hermano de Pippo. Hubo cierta coincidencia.
El juez Burlando, el padre del conocido abogado de la actualidad Fernando Burlando, les dictó la preventiva a Pippo, a su mamá y a su primo. Pero un año después la Cámara de Apelaciones los dejó libres porque no se podía decir que las medias peritadas eran las mismas que fueron encontradas en el cuerpo. ¿La razón? La policía había hecho mal el acta.

El caso quedó impune y prescribió en 1999. Para entonces los restos de Oriel estaban en una fosa común en el cementerio de La Plata. Nadie los reclamó.
Federico Pippo jamás pudo reinsertarse en el mundo académico. Se transformó en un hombre solitario. No recibía visitas ni tenía relación con sus vecinos de City Bell. La ventana que daba a la calle siempre estaba cerrada. Se lo veía muy desaliñado las pocas veces que salía de su casa. Murió en su casa en junio de 2009 de un paro cardíaco.

martes, 30 de julio de 2019

Caoba Jazz Band - Little Lawrence

https://youtu.be/Uenh4zu2QNE

Conozcamos un poco a Fray Luca Pacioli...

(Luca di Borgo; Borgo San Sepolcro, 1445 - Roma, c. 1514) Matemático italiano. Fue profesor en diversas ciudades, entre ellas las de Nápoles, Milán y Roma. Resumió los conocimientos matemáticos de su época en la obra Suma de aritmética, geometría, proporciones y proporcionalidad (1494), en la que se hallan referencias al cálculo de probabilidades, al método de la partida doble y a diversos temas sobre libros contables. En su obra De la divina proporción (1509), ilustrada con dibujos de Leonardo da Vinci, estableció una relación entre la sección áurea, los principios arquitectónicos y las proporciones clásicas del cuerpo humano.

Luca Pacioli: de humilde familia, marchó de joven a Venecia como maestro, entró después en la Orden franciscana y, completada su formación teológica y filosófica, se dedicó a enseñar matemáticas en diversas ciudades italianas (Perusa, Venecia, Zara, Florencia, Roma, Milán, Pisa y Bolonia). Amigo de Leonardo da Vinci, fue una de las figuras más características de su época; no quiso escribir ya en latín, como los matemáticos anteriores, sino en lengua vulgar, que resultó, sin embargo, bastante bárbara y llena de vocablos latinos, griegos y dialectales. Aun sin hacer uso de un simbolismo algebraico análogo al actual, Luca Pacioli abrió su camino con interesantes abreviaturas de lenguaje. Sus escritos ofrecen una óptima preparación para las nuevas investigaciones de álgebra del siglo XVI. No se le puede considerar un creador, pero lo que extrajo de los escritos inéditos de Leonardo Fibonacci significó sin duda una verdadera revolución.
   
La Suma de aritmética, geometría, proporciones y proporcionalidad (1494) es una obra de carácter enciclopédico que tuvo amplísima difusión y notable influencia, y que contiene muchas noticias autobiográficas y divagaciones de carácter extramatemático. Está compuesta de dos partes: la primera se refiere a la aritmética, y la segunda a la geometría; cada parte está dividida en "distinciones", "tratados" y "artículos". La parte especulativa de la aritmética se inspira en Nicomaco Geraseno y Teón de Esmirna. Es de notar, desde el punto de vista histórico, que se encuentran aplicados en ella los desarrollos relativos a la partida doble, ya vastamente en uso en Italia desde principios del siglo XV, especialmente en Génova y en Venecia. Para la parte dedicada a la geometría, Luca Pacioli se inspiró en la Práctica de la Geometría de Fibonacci, como también en Euclides; en ella resuelve, no sin originalidad, cien problemas de planimetría y de estereometría.
La Suma es sobre todo una gran obra de compilación, inspirada, como admite el propio Pacioli, no sólo en el Libro de ábaco de Fibonacci, sino también en las obras de Euclides, Boecio, Giordano, Nemorario, Biagio da Parma, Sacrobosco, Regiomontano, Alberto de Sajonia y Prosdocimo de Beldomani, así como en las de los mayores algebristas árabes. A pesar de su escasa originalidad, tuvo gran renombre y difusión gracias al hecho de que el autor había abandonado el latín, usado por todos los compiladores de las disciplinas matemáticas y físicas, para escribir en lengua vulgar; con todo, se encuentran en la Suma, además de las primeras noticias del llamado método de partida doble, los primeros ejemplos del cálculo de probabilidades y un ejemplo de logaritmo neperiano "avant la lettre". La obra señaló asimismo el reconocimiento de los estudios matemáticos en Italia, adelantándose con su práctica formularia al simbolismo del álgebra moderna.

El tratado De la divina proporción (terminado de componer en 1496 y publicado en Venecia en 1509), está dedicado a Ludovico Sforza el Moro y contiene ilustraciones de Leonardo da Vinci. La divina proporción que da título a la obra no es otra cosa que la "sección áurea" de Euclides, bien conocida por los artistas del Renacimiento a partir de Brunelleschi. El tratado, escrito también en lengua vulgar latinizante como otras obras del mismo género, se subdivide en numerosos capítulos y comienza con un elogio de las disciplinas matemáticas, fundamento de todas las ciencias. Le sigue la exposición, según el principio euclidiano, de los "efectos" de la divina proporción, de los que Pacioli pasa al estudio de los poliedros regulares y de la esfera, tratando de sus propiedades y de su medida.

En relación con la arquitectura, Pacioli, consecuente con los principios matemáticos ya expresados, trata de determinar los primeros elementos del arte de construir, examinando en particular los tipos varios de columnas; se ocupa asimismo de la construcción geométrica del cuerpo humano y de las letras del alfabeto. Son notables las referencias a edificios del Renacimiento, como el palacio ducal de Urbino (calificado de modelo arquitectónico) y las construcciones de Bramante. A la primera edición de la obra se añadió un pequeño tratado en tres partes, expuesto con método rigurosamente matemático, sobre los cuerpos regulares; estudios recientes han demostrado, sin embargo, que el tratado en cuestión está tomado de: "De los cinco cuerpos regulares", obra del pintor Piero della Francesca, maestro de Pacioli.

Matemático a la vez que humanista, Pacioli manifiesta un fuerte interés filosófico y religioso (patente ya en el título de su obra) en las pesquisas geométricas sobre los cuerpos regulares, los cuales exalta platónicamente en su pureza ideal, como arquetipos de los demás cuerpos que de ellos se derivan. En la literatura sobre las artes representativas, De la divina proporción tiene importancia particular por las relaciones del autor con el ambiente cultural de la corte milanesa de Ludovico el Moro y especialmente con Leonardo da Vinci, con quien Pacioli estuvo en estrecha relación. El libro refleja verdaderamente en algunos puntos (como en el elogio de la pintura) el pensamiento de Leonardo, y contiene noticias interesantes acerca de la obra del gran maestro, al que se deben además, según declaración del propio autor, las figuras de los poliedros dibujadas en perspectiva y las letras del alfabeto recogidas en tablas al final del volumen.

Fuente: https://www.biografiasyvidas.com/

¡Aumento de sueldo para la mucama!

La empleada doméstica pidió aumento de sueldo. A la señora no le cayó muy bien la solicitud y le preguntó:
-María, ¿por qué quieres que te aumente el sueldo?...
-Señora: tengo tres razones. La primera es que plancho la ropa mejor que usted...
-¿Quien te dijo que planchabas mejor que yo? -preguntó la dueña de casa un tanto molesta.
-Su marido lo dijo -respondió María sin titubear.
-OH....!!!
-La segunda razón es que cocino mejor que usted -insistió la empleada.
-¡Eso es puro cuento! ¿quien te dijo que cocinabas mejor que yo?
-Su marido también dijo eso...
-Ah caramba....!!!
-La tercera razón es que yo soy mejor en la cama que usted... -se despachó María.
La señora muy descompuesta, apenas alcanzó a preguntar:
-¿¿¿Mi marido también te dijo eso???
-No señora, el jardinero fue quien me lo dijo...
Obviamente y sin más preguntas por hacer, la dueña de casa le aumentó el sueldo!!!

Biotecnología en Israel para devolver retina a los ciegos

El Prof. Yael Hanein, director del Centro de Nanociencia, nanotecnología y Nanomedicina del Instituto de la Universidad de Tel Aviv, ha presentado recientemente los resultados de la investigación durante los últimos diez años en su laboratorio para crear una retina artificial capaz de reemplazar la acción de los fotorreceptores naturales del ojo, cuando son destruidos por degeneración macular (AMD) la degeneración macular relacionada con la edad.
Esta investigación fue presentada en una jornada internacional de estudios organizado en Londres por Solve for X , el laboratorio de ideas lanzadas por Google para promover proyectos de innovación para abordar los principales retos científicos con tecnologías de vanguardia (llamados “Proyectos Moonshots" entre la ciencia y la ciencia ficción).
AMD, la degeneración macular relacionada con la edad (en Inglés AMD) es una enfermedad causada por el deterioro progresivo de la mácula, la parte central de la retina, causando el deterioro de las capacidades visuales de personas de 50 años, y más a menudo después de 65 años.
Con el aumento de la longevidad en los países desarrollados es que más y más personas sufren de esta enfermedad, que daña seriamente o totalmente las habilidades en lectura, escritura y reconocimiento de rostros.

Tecnología judía: Biotecnología devuelve vista a los ciegos
Imagen ilustrativa

Es por eso que los investigadores en su trabajo de laboratorio en los últimos diez años han estado desarrollando lo que ellos llaman una visión artificial.
El sistema visual consiste esencialmente en la capacidad de nuestro cerebro para recibir e interpretar la información visual. Biológicamente, se basa en la función de los fotorreceptores, células nerviosas sensibles que reciben los rayos de luz y las convierten en señales eléctricas transmitidas al cerebro a través del nervio óptico. Son estos fotorreceptores sometidos a la degeneración cuando el paciente sufre de AMD.

El objetivo de la visión por ordenador es en realidad para reemplazar estos fotorreceptores destruidos por un dispositivo que imita el sistema natural que percibe la información visual, capaz de transferir señales eléctricas en el cerebro.
“Es el mismo principio del implante coclear del oído interno”, dijo el profesor. Hanein. “Hoy en día, estas tecnologías no entran dentro de la ciencia ficción”.
“Los prototipos de visión artificial se han desarrollado y probado mucho tiempo en el laboratorio, pero eran demasiado grandes y voluminosos para uso quirúrgico”, dijo.
“El desafío es desarrollar un compacto que se puede insertar con precisión en el ojo y se coloca en la retina“.
Para ello, los investigadores del laboratorio del profesor Hanein utilizan nanotubos de carbono dentro de los cuales se introducen los componentes fotosensibles.
Integrado con un polímero biocompatible, estos nanotubos pueden generar el campo eléctrico de estimulación retiniana necesario.
“Los tubos de nano-carbono son ideales para esta aplicación”, dice.
“Se unen al tejido biológico, casi como un velcro natural y fantástico con dispositivos electroquímicos que pueden ser utilizados como electrodos, tanto para la grabación y la estimulación”.
“Recientemente hemos demostrado este enfoque usando nuevo polímero conductor depositado en la interfase del electrodo. Entonces una retina ciega se coloca en la interfaz. Cuando la dirección de la luz ingresa de una determinada manera muy específica, la retina puede ver”.
“Aún tenemos que desarrollar un gran número de detalles importantes”. Pero ya hemos demostrado que funciona y que podemos estimular y restaurar la información visual de la retina en un sistema esencialmente ciego”, dijo el profesor. Hanein, que concluye:
“El verdadero desafío no es sólo prolongar la vida, sino garantizar que las personas sigan viviendo felices, saludables e independientes”.

Fuente: israelnoticias.com/Biotecnología en Israel para devolver retina a los ciegos

Aníbal Troilo - Milongueando en el 40

(Grabación del año 1941)
https://youtu.be/4zoq9RwUupc

Receta de entraña rellena de vegetales con soufflé de mandioca

(Publicado por Flavia en Recetas de Carnes)

Si amas la carne, a continuación, te enseñaré a elaborar una deliciosa entraña rellena de vegetales con un soufflé de mandioca exquisito para acompañar. ¡No te pierdas la receta!

Ingredientes
Entraña gruesa
Aceite de oliva c/n

Para el relleno
1 paquete de espinacas c/n
1 cebolla morada
1 pimiento rojo
1 taza de salsa bechamel

Para el soufflé de mandioca
500g de mandioca cruda rallada
¼ de taza de nata líquida o crema de leche c/n
4 yemas
4 claras de huevo
Queso provolone rallado c/n
Pimienta negra molida c/n
Nuez moscada c/n
Sal c/n

Elaboración paso a paso
A). Elaboración del relleno
1.Pela y pica la cebolla morada y el pimiento rojo asado cortado en tiras.
2.Coloca un poco de aceite de oliva en una sartén y echa la cebolla junto con el pimiento colorado.
3.Lava las espinacas frescas y añádelas a la sartén. Deja dorar.
4.Vierte la salsa bechamel o salsa blanca sobre las espinacas y continúa cociendo durante unos minutos.
5.Coloca la entraña en una tabla de madera o de plástico y con un cuchillo bien afilado ábrela tipo libro. Hazle unos tajos con el cuchillo para que al cocinarla no se achique.
6.Cose con hilo de bridar o barrilete (hilo para atar matambre) y rellena cuando la preparación esté fría para que no se desparrame. Finaliza la cocción de la entraña en una plancha hasta que se dore.

B). Elaboración del soufflé de mandioca
1.Bate las claras hasta punto letra.
Nota: Se llama punto letra o punto cinta al resultado del batido prolongado de huevos y azúcar.
Punto letra: Cuando se baten los huevos (con batidora eléctrica) junto con el azúcar, la preparación luego de unos minutos de batido intenso (aproximadamente 10 o 12 minutos) se transforma, tornándose más clara y más espesa.
A tal punto que al levantar las espátulas de la batidora y caer la mezcla, la consistencia es tal que se puede formar una letra sin que se deforme y permaneciendo en el lugar. De ahí el nombre punto letra.
También se le llama punto cinta pues al levantar las espátulas con parte de la preparación, la mezcla cae en forma continua como una cinta sin que se deforme.
Este proceso lleva aproximadamente 10 o 12 minutos.

2.Mezcla la mandioca rallada cruda con las yemas, el queso provolone o parmesano en hebras a gusto y la nata líquida o crema de leche.
3.Incorpora sal, pimienta negra molida y nuez moscada.
4.Agrega las claras batidas con movimientos envolventes y engrasa los moldes individuales con mantequilla.
5.Rellena los moldes con la mezcla y cocina el soufflé de mandioca a baño de María al horno durante 10 a 15 minutos a 180º C.

Emplatado
Sirve la entraña en platos (retírale el hilo primero) junto con el soufflé de mandioca y acompaña con un delicioso vino tinto seco.

Fuente: https://placeralplato.com/carnes/entrana-rellena

sábado, 20 de julio de 2019

20 de julio de 1969 - "Este es un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad"

Cincuenta años atrás el hombre llegaba a la luna por primera vez. La misión Apolo 11 de la NASA cambió el mundo.
Un equipo de unas 400 mil personas trabajó en el Proyecto Apolo, en su mayoría eran trabajadores de fábricas, científicos e ingenieros que nunca abandonaron el terreno.
El 20 de julio de 1969, el comandante de la misión Apolo 11, Neil Armstrong, fue el primer hombre en pisar la Luna. Aquel día se hizo realidad un sueño de la humanidad y 600 millones de telespectadores de todo el mundo escucharon sus primeras palabras: "Este es un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad".
 La llegada a la Luna resultó ser el programa espacial más costoso del gobierno estadounidense, una carrera sin cuartel contra la Unión Soviética y la única ocasión en la que el hombre ha pisado fuera del planeta Tierra.
 El 16 de julio, los astronautas Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin "Buzz" Aldrin habían despegado de Cabo Kennedy, en Florida, a bordo de la nave Apolo 11 sobre el cohete Saturno V. El viaje hacia la Luna no presentó dificultad alguna. Todo se desarrolló con normalidad.
 El domingo 20 de julio, ya en la órbita lunar y después de recorrer 380.000 kilómetros de distancia, Aldrin y Armstrong se trasladaron al módulo de alunizaje "Aguila" mientras que Michael Collins permaneció pilotando la unidad de control "Columbia", esperando la separación de la cápsula y apoyando las maniobras del módulo lunar.
 A las 10:56 P.M. del 20 de julio (hora atlántica de EEUU) Armstrong descendió por una escalerilla con su traje espacial y puso el pie izquierdo sobre la Luna. Sus primeras palabras fueron "Estoy al pie de la escalerilla. Las patas del Aguila sólo han deprimido la superficie unos cuantos centímetros. La superficie parece ser de grano muy fino, cuando se la ve de cerca. Es casi un polvo fino, muy fino. Ahora salgo de la plataforma". Luego diría la frase histórica: "Este es un pequeño paso para el hombre; un salto gigantesco para la Humanidad".
 Aldrin le siguió 19 minutos más tarde y tras reunirse con Armstrong, exclamó "¡Qué magnífica desolación!". La nave había alunizado en el área denominada "El Mar de la Tranquilidad", una vasta extensión de fina arena y roca.
 Poco después, los dos astronautas clavaron en el suelo una bandera de Estados Unidos y hablaron por radio con el presidente Richard M. Nixon en la Casa Blanca.
 Ambos estuvieron caminando más de dos horas por la Luna. Recogieron más de 20 kilos de muestras del suelo, tomaron fotografías y colocaron un artefacto para detectar y medir el viento solar, un reflector de rayos láser y un sismógrafo.
 Mientras los astronautas realizaban su misión en la superficie, Michael Collins mantuvo en órbita el "Columbia", a una distancia de aproximadamente 111 kilómetros de altura.
 El regreso del Apolo 11 se realizó sin contratiempos y el 24 de julio de 1969, 8 días después de iniciada la misión, la nave cayó sobre las aguas del Océano Pacífico, cerca de Hawai, donde los esperaba el portaaviones Hornet para recogerlos.
 La proeza, que llegó a considerarse uno de los momentos más importantes de la humanidad, junto al dominio del fuego o la invención de la rueda, necesitó diez años de preparación para ser llevada a cabo con éxito.