miércoles, 28 de agosto de 2013

LA CERVEZA SIN ALCOHOL

Su consumo
 moderado es bueno. Para salud dentro de una dieta equilibrada.
El efecto antioxidante de la cerveza ayuda también en la menopausia.
 La cerveza tiene muchas propiedades; que nuestro organismo se beneficie de ellas depende de un consumo moderado. Propiedades que alcanzan incluso a la mujer embarazada.
Beber cerveza de manera moderada resulta beneficioso para el embarazo, la lactancia, la menopausia e, incluso, ayuda a combatir o a disminuir la "agresividad" de la osteoporosis y del alzhéimer.
 Lo asegura el jefe de la sección de Ginecología del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, Tirso Pérez, y coordinador del libro Mujer, Ginecología y Cerveza, editado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).
 Se trata de una bebida fermentada y elaborada a partir de ingredientes naturales –agua, cebada y lúpulo–. La cerveza es una bebida natural y con bajo contenido en calorías, en alcohol y no contiene ni grasas ni azúcares.
 Contiene diversos nutrientes como vitaminas del grupo B – especialmente ácido fónico–, y fibra y minerales como el silicio, potasio, magnesio y sodio. Por ello, según afirma el experto, aporta "más beneficios" al organismo que el vino , cuyo consumo se suele aconsejar para cuidar la salud cardiovascular: "Su consumo moderado es bueno para la salud dentro de una dieta equilibrada". Ahora bien, matiza Pérez, se trata de un consumo moderado, no abusivo y
 siempre teniendo en cuenta el peso de la persona.
En términos generales, se recomienda a las mujeres beber diariamente entre una y dos cañas de cerveza, ya sea con alcohol o sin alcohol, y a los hombres entre dos y tres.

Para el embarazo y la lactancia
El ácido fólico es una vitamina esencial para el sistema nervioso, dado que ayuda a regenerar las células, los niveles de homocisteína –factor de riesgo en enfermedades cardiovasculares–, disminuye el riesgo de malformaciones en la médula espinal y previene gran parte de los defectos del tubo neural en el nacimiento.
 Y la cerveza es una fuente importante de ácido fólico y su biodisponibilidad es muy elevada . Por este motivo, el experto ha recomendado a las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia que consuman cerveza sin alcohol, dado que reduce el estrés oxidativo tanto de la madre como del niño tras el parto, y la actividad antioxidante en la leche materna.
 Este efecto antioxidante de la cerveza ayuda también en el periodo de la menopausia, al igual que las vitaminas, la fibra o los fitoestrógenos naturales que contiene y que consiguen ayudar a prevenir las patologías derivadas del descenso de estrógenos, propio de esta etapa.
 Además, los polifenoles de la cerveza pueden también participar en la protección contra enfermedades cardiovasculares y en la reducción de los fenómenos oxidativos responsables del envejecimiento del organismo.

 Osteoporosis y alzhéimer
 La cerveza ayuda a combatir o retrasar la aparición de enfermedades tales como el alzhéimer o la osteoporosis.
 Respecto a la primera, contiene silicio, mineral que interacciona con el aluminio , causante de la aparición de la demencia y de otros desórdenes neurodegenerativos.
 Frente a la osteoporosis contiene flavonas que tienen un efecto estrogénico "importante", inhiben la pérdida de masa ósea y estimulan la secreción de calcitonina que impide la reabsorción ósea y estimula su formación. Además, el silicio incrementa la densidad ósea y promueve la formación de colágeno ; el magnesio ayuda en el metabolismo y en la absorción de calcio; y el zinc, cobre y manganeso estimulan la formación ósea y el desarrollo normal del hueso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me resultó una nota tan interesante que la copié para el blog Estelares. Lili 26.